Proteger más de un tercio de los océanos del planeta con una red de áreas protegidas para 2030 es posible y protegería todo el espectro de la vida marina, avisó hoy la organización ambientalista Greenpeace.
Proteger más de un tercio de los océanos del planeta con una red de áreas protegidas para 2030 es posible y protegería todo el espectro de la vida marina, avisó hoy la organización ambientalista Greenpeace.
La ONG lo afirma en un estudio científico publicado este jueves "mientras que los gobiernos de todo el mundo se han reunido en las Naciones Unidas para negociar un acuerdo histórico para la protección de los océanos".
Greenpeace pide una reforma de las reglas para la gestión de las zonas de alta mar.
"Las negociaciones en curso podrían allanar el camino para la protección de 230 millones de kilómetros cuadrados de mar, fuera de la jurisdicción de los estados costeros", agrega la entidad ecologista, que afirma que en el informe "30x30: Un plan para la protección de los océanos" los investigadores de la Universidad de York y Oxford "han descompuesto los océanos en 25 mil cuadrados de 100 kilómetros de lado y luego cartografiaron la distribución de 458 indicadores diferentes, incluidos la vida silvestre, los hábitat y las principales características oceanográficas, generando cientos de escenarios de lo que podría ser una red de santuarios marinos de alta mar a escala planetaria, libre de actividades humanas dañinas, con un impacto socioeconómico mínimo".
Callum Roberts, biólogo marino de la Universidad de York, señala que "la velocidad con la que los mares de altura están perdiendo sus especies más emblemáticas es dramática".
Y recalca "las pérdidas excepcionales de aves marinas, tortugas, tiburones y mamíferos son consecuencia de un sistema de gobierno equivocado, al que los gobiernos reunidos en las Naciones Unidas deben remediar de inmediato".
Al observar que "debido al cambio climático, la pesca excesiva y la contaminación, nuestros océanos están en peligro", Sandra Schoettner, de la campaña internacional de océanos de Greenpeace, explicó que se trata de una "cadena de protección coherente e interconectada que incluye puntos clave para vida silvestre, corredores migratorios y ecosistemas críticos".
Las negociaciones en la ONU hacia un Tratado Global de los Océanos podrían allanar el camino para la protección de esas masas de agua fuera de las fronteras nacionales, que cubren 230 millones de kilómetros cuadrados. Actualmente, menos del 3% de estas aguas están protegidas.
Esta investigación revela lo que significaría proteger completamente el 30% y el 50% de los océanos de todo el mundo. A través de un mapa interactivo es posible explorar los diversos escenarios para su protección, así como los puntos calientes de biodiversidad y las principales amenazas a las que se enfrentan actualmente los océanos, apuntan los especialistas.
"Crear áreas marinas protegidas es fundamental para proteger y conservar la diversidad de la vida marina", apuntó Alex Rogers, profesor del Departamento de Zoología de la Universidad de Oxford. La vida marina que albergan los océanos es el motor de la bomba biológica del océano. Captura el carbono en la superficie y lo almacena a gran profundidad. Sin este servicio esencial, la atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura del planeta sería tan alta que se volvería inhabitable. Sin embargo, los océanos se enfrentan en la actualidad a la creciente explotación por parte de un puñado de naciones ricas.
El exceso de pesca, la búsqueda de recursos genéticos y la emergente industria minera en los fondos marinos se suman a amenazas más amplias como el cambio climático, la acidificación o la contaminación de las aguas por plásticos. Fuente: ANSA
