Evelín Ramírez: "En un desierto no hay vida, en Lavalle sí"
De familia de viñateros, la representante del municipio conoce de cerca el esfuerzo del trabajo de la tierra. En su visita a la redacción de SITIO ANDINO nos contó que la sencillez es su mayor atributo.
Evelín Ramírez tiene 18 años, mide 1,70 de estatura y sus ojos verdes irradian una felicidad que no puede disimular. Con mi distrito y mi departamento los sueños los he cumplido. No es que no apuesto a más pero ya con este orgullo es demasiado, confiesa durante su visita a la redacción de SITIO ANDINO.
Es que la nueva soberana del departamento de Lavalle, conoce de cerca todo lo que hay detrás de una Vendimia y el esfuerzo que le pone su pueblo para salir adelante a pesar de las inclemencias de la naturaleza.
Toda mi familia son trabajadores en la viña, en la cosecha. Mi abuelo se jubiló trabajando en una cosecha, y su papá también trabajó en la misma firma. Asique era doloroso cuando caía piedra y como se venía abajo una noche de trabajo, cuenta.
Y que ahora ella porte la corona de su gente es un orgullo que no puede disimular. Sus abuelos lloran de emoción cada vez que la ven a parecer en los medios y es gracias a su postulación como candidata que pudieron presenciar por primera vez de cerca la celebración.
Como mujer Evelín se define sensible y luchadora. Y en sus ratos libres le gusta leer y escuchar música. Cuenta que prefiere los libros que relatan historias de vida como Mi planta de naranja lima o Los ojos del perro ciberiano. Por otra parte, en lo musical tiene un gusto variado, pero se inclina por lo romántico. Axel, está entre sus preferencias.
También le encanta ver televisión con sus hermanas y se confiesa fanática de la familia de Homero Simpson, las novelas y los programas de chimento.
Su corazón por el momento está desocupado. Estaba de novia hasta antes de su participación en la Vendimia, pero los celos de su pareja obligaron a que ambos tomaran una distancia. Nos hemos dado un tiempo, para disfrutar esto tranquila. Nos va a permitir crecer a los dos y darnos cuenta de qué tan fuerte es nuestra relación, cuenta.
Una Reina con vocación de servicio
La soberana de la Lavalle comenzará es estudiar este año el profesorado en Educación Especial ya que desde el secundario aprendió a tratar con discapacitados. Sobre este tema tiene su opinión formada:
Hay mucha ignorancia y mucha burla por parte de la sociedad hacia ellos. Y no se dan cuenta que brindan un cariño y tienen una forma de ser única y se merecen mejor trato. Más aceptación, cuenta.
Su aporte a la Vendimia 2012
Mi aporte es que voy a vivir el reinado desde mi lado sencillo, humilde. No voy a aparentar otra cosa. Por ahí en los mismo discursos se me escapan mis palabras. Además que la gente me eligió porque me conoce desde chiquita, saben cómo soy, concluye.
Lavalle no es un desierto
La soberana es muy contundente al explicar que: Queremos dejar de lado el hecho de que se lo denomine como un desierto. En un desierto no hay vida y en Lavalle sí. Hay flora, fauna. En todo caso puede ser un secano, pero hay zonas que son un oasis, son productivas. Las bodegas están con mayor tecnificación, aclara.