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Economia y Negocios

Paritarias por subas salariales: se avecina un tenso clima

A nivel nacional complica el consenso la diferencia que hay entre el 25% como "piso" que reclamarán los gremios y el 18% que pretende firmar el gobierno de Cristina Kirchner.
Por Sección Economía

Las negociaciones salariales del Estado Nacional y las empresas con los gremios arrancarán en las próximas semanas en medio de un tenso clima por la diferencia de casi siete puntos entre el 25 por ciento "de piso" que exigen los trabajadores y el 18 que pretende firmar el Gobierno.

Arrancará así un año económico difícil en el que la intención oficial es recortar el gasto público para contener la escalada inflacionaria que se desató a fines de 2006, y que no da respiro al poder adquisitivo de los trabajadores a pesar de los sucesivos aumentos salariales.

El ministro de Educación, Alberto Sileoni, intentará en la primera semana de febrero acordar la mejora salarial con los gremios, para marcarle la cancha a las paritarias provinciales, en un escenario con gobernadores asfixiados por el déficit fiscal y con una íntima dependencia de la Nación.

Según pudo saber Noticias Argentinas, la oferta de Sileoni será del 18 por ciento, aunque el techo llegaría al 22 para el caso en que los gremios se pongan firmes con sus reclamos y estiren las negociaciones.

Es que el secretario general de la Unión Docentes Argentinos (UDA), Sergio Romero, afirmó que "la discusión salarial debe darse por encima del 25 por ciento" de aumento y con una cláusula que permita la reapertura del diálogo en julio próximo.

Desde la CTA oficialista, el secretario general Hugo Yasky consideró que la suba no podría ser menor al 25 por ciento y su colaborador Pedro Wasiejko añadió que los salarios deberían "ajustarse cada tres o cuatro meses" por la inflación.

Los gremios que nuclean a privados aguardan los planteos que Hugo Moyano -líder de la CGT y ahora alejado del Gobierno por reclamos sin respuesta- realizará a la Cámara del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), para tomarlo como parámetro y reclamar en consecuencia.

Cierto es que hay un marcado desfasaje entre los salarios de los camioneros, recompuestos con fuerza en los últimos años, y los de otros sectores que avanzaron a paso lento y quedaron a manos con la inflación, o en algunos casos perdieron la batalla.

Los industriales encolumnados de tras de José Ignacio de Mendiguren, en tanto, vienen manteniendo silencio y analizando con incertidumbre cómo será el año, aunque por lo bajo indican que la mejoras salariales deben ser inferiores a las de 2011 si el objetivo es comenzar a atender la inflación.

Pero Moyano no se bajaría de una mejora superior al 24 por ciento, igual a la de 2011, a pesar de que los relevamientos privados indican que la inflación del año pasado estuvo apenas por debajo de ese nivel y seguiría desacelerando este año.

En ese sentido, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, salió a advertir que serán los trabajadores los que pagarán el diferencial de tarifas cuando lleguen a los hogares las boletas de luz, agua y gas, e incluso el boleto de colectivos si es que el Gobierno recorta el beneficio.

Indicó el sindicalista que el boleto de colectivos urbanos pasaría a costar "3,50 pesos", lo cual significaría un incremento mayor al 200 por ciento, lo cual tendrá un impacto directo en el salario.

Nueva advertencia de la CGT al Ejecutivo

La CGT renovó hoy su advertencia de que en las próximas paritarias no habrá "ni piso ni techo" para negociar, en medio de la expectativa oficial para que no se sigan disparando los precios y la preocupación empresaria por que el alza de costos perjudique la competitividad.

El sindicalista Omar Plaini -del gremio de los Canillitas y totalmente alineado con el jefe de la central obrera, Hugo Moyano- recordó que según las últimas declaraciones del gobierno "no había piso ni techo" para la discusión paritaria.

Además, pidió esperar a marzo para conocer el impacto "en el bolsillo de la familia del trabajador" de la quita de subsidios y la suba de tasas en algunos municipios.

Este es un dato nuevo y refleja la preocupación de la central obrera por el impacto que la quita de subsidios provocará en los asalariados.

El gobierno viene machacando con que no habrá un alza de tarifas, pero en lo concreto el valor final de los servicios de electricidad, gas y agua, aumentará para todos aquellos que se queden sin subsidio.

A esto se suma el incremento del 137 por ciento en el precio del subte, que pasó de 1,10 a 2,50 pesos luego del traspaso de la concesión del servicio de la Nación a la Ciudad.

El subterráneo es utilizado por casi un millón de personas a diario, la mayoría de las cuales proviene del conurbano bonaerense, donde los bolsones de pobreza y de marginalidad son cada vez más evidentes, empujados por la inflación.

En este escenario, Plaini criticó también los planteos formulados por el ex titular de la UIA, Héctor Méndez, al indicar que "siempre hubo racionalidad".

Al respecto, consideró que "hablar de catastrófico o de tragedia no se corresponde con el marco paritario.
Méndez nada dijo ni le llamaron la atención las cinco corridas cambiarias que la propia presidenta manifestó en la sede de la UIA o las prácticas especulativas de las petroleras".

"Entendemos que quienes están negociando ya han fijado alguna aspiración, pero por la quita de subsidios no sabemos cuál va a ser el impacto en marzo en el bolsillo de la familia del trabajador y varios municipios han subido las tasas", acotó Plaini, quien además, consideró también "fundamental sostener los precios de la canasta básica".

Plaini, miembro de la mesa directiva cegetista aseguró que "el grueso de las negociaciones colectivas" se inician formalmente "entre marzo y junio", y reconoció que "algunas comienzan tempranamente, tal es el caso de los docentes y otras actividades".

También resaltó que un mes atrás "el propio ministro de Trabajo manifestó que para la discusión paritaria no había piso ni techo".

Buenos Aires, NA.

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