La joven madre asesinada en Salavina, Santiago del Estero, presentaba 11 cortes de cuchillo en diferentes partes del cuerpo, su celular habría sido sustraído y en las últimas horas la Justicia detuvo a un vendedor de muebles de nacionalidad colombiana.
Teresa Lovato, de 24 años, fue encontrada muerta el jueves por un hermano adolescente. A su lado, el joven descubrió llorando y literalmente "bañada" en sangre a la hija de la joven, de 4 años, casi segura única testigo de la tragedia.
El escenario resultó en Toro Pozo, distante 15 kilómetros de Los Telares (Salavina). Lovato residía en una vivienda, junto con su marido y la hija de ambos.
Viaje del esposo
A pesar que siempre estaba acompañada en su casa, hace dos semanas que el esposo había viajado a Córdoba a la "deflorada".
Por ese motivo, todas las tardes el hermano arribaba a la casa para quedarse con madre e hija: la vecina más próxima se sitúa a casi 400 metros, revelaron los investigadores.
Esa región solitaria conspira en la búsqueda por desentrañar quién y el por qué ocurrió el crimen, cuya investigación la desarrollan las fiscales Cecilia Gómez Castañeda y Aída Farrán Serlé.
Pista colombiana
Primero, fue demorado el hijo del dueño de casa. El sábado, las fiscales descubrieron que la última persona en ver viva a Lovato habría sido un colombiano que vende muebles.
Urgente, partieron las funcionarias. Sobrevino un allanamiento y la aprehensión del sujeto. De acuerdo con la causa, había una amistad con la víctima y se habrían tomado una fotografía.
Ello no implicaría nada, pero a los investigadores hoy desconcierta que el colombiano borrara todos los diálogos con Lovato.
De todos modos, los expertos los recuperarían. Como al ser abordado no tuvo coartada alguna, quedó detenido y anoche la policía lo trasladó a la ciudad Capital.
Primero, fue asistido por los médicos y después alojado en un organismo de seguridad. No dijo nada. Se aferró al silencio.