La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue apartada este jueves en forma provisional por el Senado y su vice, Michel Temer, asumió el cargo de forma interina con la promesa de llevar adelante un "Gobierno de salvación nacional".
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue apartada este jueves en forma provisional por el Senado y su vice, Michel Temer, asumió el cargo de forma interina con la promesa de llevar adelante un "Gobierno de salvación nacional".
La mandataria fue separada del cargo por la cámara alta por un plazo máximo de seis meses, durante los cuales será sometida a un juicio político.
Poco después de que la presidenta fuera notificada formalmente sobre su alejamiento, Temer recibió la notificación oficial sobre su condición de presidente en ejercicio con plenos poderes.
Temer anunció entonces, a través de su oficina de prensa, el nombre de 24 ministros que fueron investidos por la tarde.
Como era esperado, el "hombre fuerte" de su Gobierno, el titular de Hacienda, es Henrique Meirelles, ex presidente del Banco Central durante el Gobierno de Lula da Silva (2003-2010).
El "núcleo duro" de su Gabinete está integrado además por el ministro de Relaciones Exteriores, José Serra, quien integra el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que fue el mayor opositor del Gobierno de Rousseff.
También se ubican entre los secretarios de Estado más cercanos a Temer sus correligionarios en el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) Moreira Franco, secretario ejecutivo del Programa de Asociaciones e Inversiones; Eliseu Padilha, quien será su "primer ministro" al comandar el Gabinete; y Geddel Vieira Lima, titular de la Secretaría de Gobierno.
Por último, Temer pronunció su primer discurso a la nación como presidente interino, ocasión en la que propuso un "Gobierno de salvación nacional" que permita "unir y pacificar al país".
"Es urgente pacificar la Nación y unificar a Brasil. Es urgente hacer un Gobierno de salvación nacional con la participación de partidos políticos, líderes, entidades organizadas y el pueblo brasileño", afirmó.
"El diálogo es el primer paso para que podamos retomar el crecimiento económico", señaló, y añadió que la primera palabra que quiere transmitir a los brasileños es "confianza".
"Confianza en los valores que forman el carácter de nuestra gente, la vitalidad de nuestra democracia. Confianza en la recuperación en la economía nacional, en sus instituciones sociales y políticas para juntos poder enfrentar este desafío que es de gran dificultad", indicó.
Temer ratificó los lineamientos de su política económica, basada en el fortalecimiento del sector privado y la reducción del Estado.
"Al Estado le compete cuidar de la salud, la educación y la seguridad, cosas que no pueden salir de la órbita pública. El resto debe ser competencia de la iniciativa privada", afirmó.
Se comprometió a mantener todos los programas de ayuda social impulsados por los Gobiernos del PT y a mantener y fortalecer la operación Lava Jato de la Policía Federal, que investiga la trama de corrupción en Petrobras, en la que están involucrados varios correligionarios suyos en el PMDB.
Fuente: DyN

