La Ley Nacional 26.485 de Protección Integral a las Mujeres en su artículo 4 entiende por violencia contra las mujeres: "toda conducta, acción u omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por sus agentes".
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Bravos muchachitos: algo huele mal en el rock
A su vez, "se considera violencia indirecta, a los efectos de la presente ley, toda conducta, acción u omisión, disposición, criterio o práctica discriminatoria que ponga a la mujer en desventaja con respecto al varón".
El Consejo Nacional de las Mujeres señala y agrega al respecto en su página oficial: "La violencia de género es un grave problema social que impacta sobre mujeres de todas las edades, culturas y situaciones socioeconómicas. El mayor obstáculo para erradicarla es su naturalización, amparada en la desigualdad estructural de poder que existe entre las mujeres y los varones.
(La Ley 26.485 completa para su lectura en el siguiente link )
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Naturalización
Si el mayor obstáculo para terminar con la violencia contra las mujeres es su naturalización, el 10 de abril último un hecho puso en el centro del debate el ambiente del rock. cometida por el líder de la banda La Ola que quería ser Chau (José Miguel del Pópolo) y, subido a YouTube el sábado 16, destapó una olla que rebalsa su hervor porque llegó el momento de hablar de ciertas cosas.
Le siguió otro video, esta vez de Rocío Márquez, también ex pareja de Miguel del Pópolo relatando una situación similar a la sufrida por Mailén. En cada caso las jóvenes realizaron la denuncia formal en la policía.
Pero el tema no terminó allí, el escándalo salpicó luego al líder de Jauría, Ciro Pertusi, quien tuvo que dar explicaciones por una entrevista de hace 17 años donde hacía explícito su gusto por menores de edad. En ese momento sin ningún tipo de condena o cuestionamiento social.
Por su parte, el cantante de "El otro yo (EOY), Cristian Aldana, después de solidarizarse con la joven por el estremecedor testimonio comenzó a recibir en su Fanpage comentarios donde se lo denunciaba a él de supuestos abusos. Con tal dimensión, que el mismo músico viralizó un comunicado legal donde anuncia que se pone a disposición de la Justicia para que se lo investigue. Además, solicitó una licencia en el cargo de presidente de la Unión de Músicos Independientes (UMI) y canceló varias fechas de recitales que estaban pautadas.
La repercusión de lo sucedido también generó grupos a favor y en contra del cantante en la red social.
Las mujeres que integran el grupo Víctimas de Cristian Aldana, realizaron el sábado 23 de abril una concentración en Plaza de Mayo. También cuentan con el respaldo del Consejo Nacional de Mujeres y abogados que han ofrecido ayuda legal a las víctimas.
Todo esto sin dejar afuera el desafortunado comentario que hizo el líder del grupo Massacre en Mendoza sobre el video testimonial de Mailén, del que tuvo que retractarse y pedir públicamente disculpas.
En el fervor del show Walas se atrevió a decir: "En el video dice que la violaron dos veces. ¿Qué hicieron entre violación y violación? ¿Se fumaron un pucho?". Luego, a través de un comunicado el músico escribió: "Ante los hechos sucedidos de público conocimiento en el show de Massacre el 16 de abril en Mendoza: pido disculpas, sobre todo a las mujeres y puntualmente a las afectadas. Me disculpo por haber hablado públicamente de manera irresponsable de un tema que desconocía".
Las aguas se dividieron dentro de un movimiento musical muchas veces asociado a la cultura del reviente, la libertad sexual y los excesos. La banda porteña, Los Rusos hijos de puta, no sólo tomó posición frente al abuso sino que sus integrantes fueron parte de las personas que animaron a Mailén a difundir su testimonio.
Luludot y Julián, integrantes de "Los Rudos hijos de puta". Foto: Axel Lloret
En caso de sufrir violencia de género comunicate con la línea gratuita 144 desde cualquier punto del país. Las 24 horas.
En una entrevista realizada a la banda la semana pasada por el periodista Mariano Fiocheta para Sitio Andino, los músicos se refirieron al caso: El video se hizo viral y se destapó una olla y tiene que ver con algo de que uno ya no se puede callar frente al abuso y seguir esperando que aparezcan chicas muertas una vez por semana, o desaparecidas, y no solo las que salen en la TV, está llena de chicas que desaparecen por trata de personas, que son abusadas. En la cultura del abuso les da vergüenza a las víctimas, porque no te van a creer o te pueden hacer un daño peor. Estamos en un momento de cambio y la gente se hace más consciente de que hay que creerle primero a la víctima. Hay que hacerlo visible y que se detenga, dijo Luludot Viento.
Por su parte, el guitarrista Julián Desbats, señaló respecto a los testimonios que comenzaron a surgir incriminando al líder de EOY. Está bueno que haya un cambio de paradigma. Toda esa vieja escuela de la estrellita de rock cuando vos crecés tenés que llevar la música más allá y no quedarte con esa idea.
¿La música está enferma?
La polémica está instalada y surge la necesidad de observar una realidad que existe para comenzar a desnaturalizarla y en consecuencia, modificarla.
¿Es el ambiente del rock un espacio socio-cultural que reproduce y naturaliza prácticas de violencia contra la mujer y concepciones machistas? ¿Lo es el ambiente de la cumbia o el tango, por ejemplo?
¿Qué tiene que ver la música en todo esto?
La cantante y compositora Paz Ferreira (foto), más conocida por su proyecto artístico como "Miss Bolivia", fue contundente con su pensamiento al exponer en su muro de Facebook que: "lo enfermo es el humano, la música no".
Queda claro entonces que el problema no es la música, sino la mismísima especie humana, la responsable de generar violencia. Una problemática estructural que atraviesa cualquier entramado y contexto social. Ahora le tocó el turno al rock y cada vez se suman más testimonios de jovencitas que se animan a cuestionar ciertas prácticas relacionadas con el vínculo desigual estrella de rock-seguidora. Como por ejemplo, beneficiarse del fanatismo de una adolescente para tener sexo o reproducir pensamientos machistas a través de las letras de las canciones; entre otras cuestiones.
Cuando se visibiliza un delito de abuso contra una mujer, muchas veces el análisis de las causas que podrían haberlo provocado recaen primero en el contexto. Se han escuchado argumentos del tipo: eran mochileras, viajaban solas, Montañita es un lugar peligroso, ella aceptó ir a su casa por su propia voluntad, acepta porque es fan o groupie. En ocasiones el tratamiento que se hace de los factores termina posicionando a la víctima en un lugar de responsabilidad o de provocación de determinada situación. ¿No se hace necesario reflejar que en cada acto de violencia de género hay un varón que es capaz de desconocer a un otro (mujer) como sujeto de derechos, avasallando su integridad física, espiritual y moral, desde una relación de poder que la misma sociedad fomenta?
Para hablar del asunto contexto-agresor y reflexionar sobre lo sucedido en el ambiente del rock, Sitio Andino, dialogó con Soledad Gil, doctora en Ciencias Sociales con mención en Comunicación. Además de ser integrante y periodista de la RED PAR (Periodistas de Argentina en Red/Por un periodismo no sexista).
Además de focalizar en los agresores hay que atender al contexto socio-cultural que hace posible y legitima que estas situaciones sucedan, que trascienden el ámbito del rock o las características de un lugar de veraneo como el caso de Montañitas. Es decir, los agresores, femicidas, deben ser condenados, no deben quedar impunes los casos y denuncias pero hay algo que conecta todas esas situaciones de violencia de género que hace que lo personal se vuelva político. Se trata de un sistema patriarcal que nos coloca a las mujeres en diversas situaciones de violencia. La violencia de género, contra las mujeres, niñas y adolescentes es estructural y por tanto no es algo privado, individual, entre dos... es un asunto complejo, político y público.
Teniendo en cuenta lo expuesto, y considerando concretamente el ámbito rockero, Soledad Gil agregó: En el caso del rock si se han naturalizado practicas machistas y misóginas, de todos modos, creo, que no es un ámbito ajeno a lo que sucede en la sociedad toda y se desprende de lo dicho con anterioridad. La violencia de género es trasversal a las clases sociales y a los distintos ámbitos de la sociedad y la cultura. Es importante, en relación a esto último, que ámbitos intocables como el del rock empiecen también a ser sacudidos, reflexionados y re pensados.
¿Por qué ahora y no antes? Nadie defiende un derecho que no conoce
El rock se ha vuelto moralista, se puede leer en algunos comentarios que circulan en las redes sociales a raíz de las denuncias y testimonios de probables abusos sexuales que han puesto en el banquillo de los acusados a varios músicos de la escena nacional. Muchos de ellos de gran popularidad y con gran cantidad de seguidores. Pensando en esto hasta suena comprensible que haya mensajes de apoyo a los músicos involucrados porque lo que se pone en juego implica sentimientos, en este caso simpatía o idolatría por una banda o grupo. Pero la polémica desatada en torno al rock no parece una actitud moralista que pueda haberse instalado sin razón y por capricho, sino más bien el síntoma de una sociedad que desde hace tiempo viene realizando un arduo recorrido para erradicar la violencia de género y que está preparada para seguir ampliando el debate cultural en cualquier ámbito en el que se manifieste.
Dentro de este marco no es para pasar por alto la repercusión que ha tenido a partir de los hechos acontecidos, la recuperación de una entrevista brindada en 1997 por Ciro Pertusi (foto derecha) a la revista Inrockuptibles. En ella, la voz líder de Jauría (en aquel entonces de Ataque 77) da a entender su gusto por las menores de edad.
(Ciro Pertusi, líder de "Jauría". Foto: archivo Sitio Andino).
El periodista, Krantz, le preguntaba al músico en aquella oportunidad sobre la letra de Páginas pegadas y Ciro respondía así: "Esa canción tiene dos aspectos. Por un lado, hace referencia a la invasión sexual en la televisión, y por el otro dice que a tipos como yo les gustan las nenitas: me hago cargo, no tengo drama. Cuando me drogué dije que me drogaba, cuando no me drogué dije que no lo hacía. Uno no tiene por qué andar alardeando con esas cosas. Aunque quizá sí alardeo en este aspecto. Me hago cargo de mi gusto y de mi vicio. Me da un poco de bronca tener que andar cuidándome: te pueden meter en cana. Pero me di cuenta de que las chicas no tienen drama".
Las declaraciones del reportaje no termina allí y entre otras cosas Pertusi agrega: "Es posible una relación entre un hombre grande y una nenita. Pasa que se creen que uno es un degenerado, piensan: 'Este hijo de puta lo que quiere es agarrar y sentarse a la nena encima'. Yo no me engancho en esa, excepto si está todo claro y la nena viene y quiere hacerlo. Si lo quiere hacer y me vuelve loco con eso, lo va a lograr". (Leer la nota relacionada al costado derecho).
Estas declaraciones pedófilas que hoy causan polémica e indignación pasaron prácticamentente desapercibidas para la sociedad argentina de aquellos años. Casi dos décadas después el músico tuvo que salir a dar explicaciones a través de un comunicado a sus fans en su página de Facebook y en una entrevista que mantuvo con Mario Pergolini en Vorterix. En cada caso, la aclaración por sus dichos se mantuvo si se quiere- en un lugar gris. Habló de una nota desafortunada sacada de contexto y que lo único que le cabe en la cabeza es el amor en su máxima expresión.
Volvemos al principio del tópico ¿Por qué ahora? Para comprender el fenómeno, Soledad Gil rescata la importancia de las leyes que en nuestro país han permitido mayor conciencia social sobre temas que antes permanecían en la oscuridad o en el desconocimiento. Nadie defiende un derecho que no conoce, explicó. Aquello que parecía algo natural, en verdad, no lo era
-¿Qué cambió en la sociedad que la entrevista de Ciro Pertusi (foto) en su momento pasó desapercibida y ahora tiene que salir a dar explicaciones?
- Eso es interesante. Definitivamente hay una conciencia social más profunda y que se va ensanchando en relación a derechos, derechos básicos, en este caso de niñas, de niños. En los últimos años particularmente- con una gran batería de leyes, de leyes que posibilitaron el debate social de ciertos temas, que sacaron ciertos temas de la oscuridad, del silenciamiento, los hicieron visibles, los pusieron en la agenda pública, en la agenda política, en la agenda mediática, nos han permitido como sociedad ir reaccionando sobre esas cosas, para ir desnaturalizando prácticas antihumanas como por ejemplo el abuso a los niños, a las niñas. Y también de a poco la violencia, todo tipo de violencia y esa batería de leyes con sus políticas públicas que se han desprendido de ellas, que en la actualidad estamos tratando de mantener y defender, porque realmente es fundamental la conciencia social para poder reclamar, para poder ir en este caso- y decir "retractate" o "acá te equivocaste", o para poder ir a pedir algún tipo de explicación. Nadie defiende un derecho que no conoce. Creo que en este último tiempo eso es lo que se ha estado moviendo de manera muy importante y muy interesante en todo nosotros y nosotras en derechos que son básicos. Pueden seguir existiendo opiniones, tratamientos que nos tiren un poco para atrás, pero siempre van a estar en puja y en disputa con esto nuevo que ha estado apareciendo y que realmente se va consolidando. Se va construyendo algo muy importante para que sigamos definiendo estos derechos y podamos ir erradicando esas otras prácticas, que en definitiva es de lo que se trata, de poder ir desnaturalizando y poder trabajar para poder trabajar todo lo contrario.
REALMENTE ES FUNDAMENTAL LA CONCIENCIA SOCIAL PARA PODER RECLAMAR, PARA PODER IR EN ESTE CASO- Y DECIR: "RETRACTATE" O "ACÁ TE EQUIVOCASTE", O PARA PODER IR A PEDIR ALGÚN TIPO DE EXPLICACIÓN.
- ¿Qué sucede cuando el abuso o la violencia machista es ejercida por alguien que es famoso, alguien que tiene una trascendencia pública? ¿Hay por parte de los medios una tendencia a proteger al agresor?
- Yo creo que mediáticamente en realidad lo que sucede con estos casos en particular tiene más que ver con una hipervisibilización. Al encontrarnos con personas que tienen cierta fama social. Recuerdo el caso de Wanda Taddei (asesinada por el músico Eduardo Vázquez), por ejemplo, que fue muy tratado a nivel mediático y periodístico, si bien una cosa tiene que ver con la visibilidad y otra tiene que ver con qué tipo de tratamiento tiene este tipo de informaciones una vez que cobran gran visibilidad, en aquel caso se dudaba de la palabra de la víctima, se trataba de una manera muy diferenciada y desigual a la mujer que al varón involucrado en esa situación. Pero creo que a los medios en particular les es útil, con estos fines de venta, con ciertos fines que a veces pasan por la política y de intereses particulares y lo utilizan de esta manera. Como más desde la hipervisibilidad y a veces desde el sensacionalismo, el morbo -dependiendo de la situación-, que del ocultamiento.
Las letras contra las cuerdas: el machismo en las canciones
Canta Migue del Pópolo, denunciado por doble violación, en el tema Pelucas Prodan: Quiero garcharte dormida y que flashees que soy Dios, quiero alegrarte la vida y que me digas mi amor. El mismo y cuestionado Ciro Pertusi dice en "Páginas pegadas": Casta y pura, angelical me atrae su inocencia. Es algo inmoral. Quisiera llevarte a pasear, comprarte juguetes y hablar. Que es joven, que es chica, que es menor de edad. Nada justifica dejar de mirar, yo nunca te voy a lastimar. Jugemos al doctor, juguemos nada más".
El Rey de la Bachata, Romeo Santos, entona en Eres mía: No te asombres/ si una noche/ entro a tu cuarto y nuevamente/ te hago mía/ Bien conoces/ mis errores/ el egoísmo de ser dueño de tu vida/ Eres mía, mía, mía/ No te hagas la loca/ eso muy bien ya lo sabías. Y el rapero Eminem es capaz de recitar I even make the biches I rap cum (Hasta hago que las putas que violo acaben) en Medicine Man.
¿Las manifestaciones artísticas pueden ser canales portadores de violencia simbólica hacia las mujeres? (Como se puede observar en las canciones arriba citadas sin distinción de géneros). En el caso de la música, ¿es posible cuestionar algunas letras o el mensaje queda justificado o protegido dentro del hecho cultural? ¿Cuál es el alcance que pueden llegar a tener determinados contenidos en la construcción de formas de ver el mundo?
Soledad Gil responde al respecto: En realidad se puede reflexionar sobre esas letras y en lo que se dice. Pasa en el rock, pasa en la cumbia, en los tangos. Son expresiones de lo que justamente venimos hablando, de esta cultura machista, que nos coloca en lugares de desigualdad a las mujeres hasta en las letras de diversos géneros musicales. Me parece importante que eso sea también objeto de reflexión en el sentido de que cuando hablamos de distintas violencias, una de ellas es la simbólica, y justamente, este tipo de construcciones discursivas refuerzan cierta violencia simbólica que no es inocente. Lo simbólico, lo que forma parte del ámbito de lo cultural tiene de alguna manera una orientación, una influencia en nuestras propias prácticas cotidianas porque a través de eso simbólico construimos ideas, construimos el mundo, generamos distintas representaciones sociales sobre las cosas. Si todo el tiempo unas letras nos están colocando a las mujeres en situaciones desiguales o en situaciones de puta o que solo estamos destinadas a ese amor romántico, todo eso va construyendo un sentido de cómo ser mujer, cómo relacionarnos entre mujeres y varones y, por supuesto, que de alguna manera va orientando nuestras prácticas en la vida cotidiana. Entonces sí, es objeto de reflexión pensar en las letras de las canciones del rock y de todos los géneros".
El poder de las redes sociales
Que Mailén (foto abajo) haya tenido la valentía de grabar el testimonio de las dos violaciones que sufrió en una misma noche por parte del músico Miguel del Pópolo y posteriormente, subir al material a Youtube, es lo que permitió que el caso tomara la trascendencia que hoy tiene. La repercusión en las redes sociales y luego en los medios de comunicación tradicionales ha sido incalculable y ha puesto al ambiente del rock en el centro del debate.
- ¿Qué importancia adquieren las redes sociales en casos de este tipo?
- Sin dudas las tecnologías de la comunicación y la información y también el uso de las redes sociales están generando un movimiento en cuanto a visibilidad de ciertos temas que antes no existían, dándonos también a los ciudadanos y ciudadanas la posibilidad de poder comunicar, cuando por otro lado los medios en este país están tan concentrados. Me hace acordar también a la denuncia que se hizo por Youtube respecto al acoso callejero y cómo instaló el tema fuertemente en el debate social. Me parece que en ese sentido es una importante herramienta contrahegemónica para instalar temas que desde otro lado se pueden desdibujar o torcer de alguna manera. Ahora, es como una relación compleja, por ahí desde el punto de vista más teórico es necesario seguir el tema. Como que requiere de un estudio mucho más profundo la relación entre las tecnologías y los medios tradicionales y cómo se van retroalimentando porque esto que surge de Youtube es tomado por los medios tradicionales en sus agendas y le es de alguna manera también funcional. Por bueno, sin dudas, para el ciudadano y la ciudadana visibilizar ciertos temas, tener canales de expresión, es una herramienta contra hegemónica que está buena y que de hecho se está usando para distintas situaciones.
- En el video, la joven, no sólo brinda detalles del abuso y el maltrato físico y psicológico de quien fuera su ex pareja, sino que además narra cómo logró retirarse del lugar, cómo buscó contención en amigos que le aconsejaron que no se bañe y que vaya directo a realizar la denuncia. Ella después muestra ante la cámara la denuncia formal y la orden de restricción. Esto va más allá del testimonio que ya tiene gran valor, pero la chica va más allá y cuenta también de qué modo proceder ante estos casos .
-Sí claro. Información que algunas personas tienen y otras no, como esto de no te bañes, vamos a hacer la denuncia, hace que otras personas se animen para denunciar o a salir de esas situaciones o hablar. Muchas veces es lo primero y lo más difícil, lograr hablar y poner en palabras, situaciones tan violentas y complejas como son los abusos. En ese caso es interesante, pero bueno, es difícil ver porque va tan rápido todo esto, que es difícil lograr 'aprehender' socialmente, desde el punto de vista más reflexivo, el para dónde vamos con estas cosas, pero sí, me parece que son herramientas importantes (las redes). En sentido también para la educación. Que está ahí, que es rápido, que es instantáneo, que la mayoría de las personas tenemos acceso, entonces para educar, para difundir información, para concientizar sobre ciertas problemáticas creo que está bueno y suma su granito.
Un quiebre: ya no hay vuelta atrás
- ¿Hay un quiebre después de lo que pasó? Esta posibilidad de que ciertas prácticas o concepciones que giran en el ambiente del rock se piensen desde otro lugar
En caso de sufrir violencia de género comunicate con la línea gratuita 144 desde cualquier punto del país. Las 24 horas.
S.G: Sí hay un quiebre, porque el ciudadano la ciudadana vamos a estar mirando ya desde otro lugar. Estamos mirando desde otro lugar. Entonces hay un quiebre. Como te decía recién sobre el caso del acoso callejero, si bien en relación al tema siguen circulando sentidos comunes bastante tradicionales y conservadores, se visibiliza. Se pone el tema en agenda, se pone en el espacio público y de eso ya no hay vuelta atrás. De las reflexiones que eso empieza a generar, de las repercusiones, de poder concientizarnos acerca de nuestros derechos fundamentalemente-, no hay vuelta atrás. Además de este cambio que se viene vislumbrando en la sociedad, ¿no? Empezar a mirar desde otro lugar y reclamar cuando vuelva a pasar o estar más atentos y atentas para hacer cumplir las leyes que logramos conseguir.