El Gobierno tiene autorización para pagar $1.000 millones en bonos, pero se debe casi tres veces más. Las alternativas que se manejan.
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"Habrá que hacer una re ingeniería de los gastos", es lo que estudia por ahora el Gobierno pero, según advierten, "la frazada sigue corta" y no hay muchas opciones para redireccionar los recursos. Por eso, el nuevo monto que se maneja de deudas a proveedores (que eran desconocidas) alarmó al Ejecutivo. "El daño es mayor", advierten.
Es que los proveedores interesados por los bonos lanzados por el Gobierno de Alfredo Cornejo parra cancelar los pagos adeudados de la gestión de Francisco Pérez triplicó el cupo. Es decir, que mientras se lograron emitir bonos por 1.000 millones de pesos, los proveedores interesados en estos papeles acumulan 2.800 millones de pesos.
"El daño es mayor de lo que pensábamos", aseguró el ministro de Hacienda, Martín Kerchner, luego de anunciar el pago con bonos por 207 millones de pesos a proveedores de medicamentos de la Obra Social de Empleados Públicos.
"Pusimos un cupo de 1.000 millones pero aparecieron muchos más", agregó el funcionario. Hasta ahora se entregaron bonos por 600 millones de pesos y los restantes 400 millones serán entregados a proveedores del sector de obra pública, insumos biomédicos, comida para hospitales, sostuvo.
Sin embargo, sorprendió la aparición de algunas deudas, como a la ART que se contrató para asegurar a los empleados estatales, que supera los 350 millones de pesos. "No se pagó durante un año. Debemos reconocer y agradecer que en ningún momento amenazó con suspender el servicio", destacó Kerchner.
Pero así, fueron apareciendo deudas "inimaginadas". "Se abandonó el gobierno", dijo Kerchner en referencia a la anterior gestión, la de Francisco Pérez.
"Debemos hacer una reingeniería financiera, ver de qué manera cancelamos las deudas", agregó el funcionario y no descartó la posibilidad de volver a solicitar nuevas emisiones de bonos a la Legislatura.