La impunidad con la que se movía el auxiliar Renzo Flores, acusado de haber asaltado a otro efectivo y su novia este domingo en La Paz, sorprende hasta los propios investigadores, y con el avance de la causa, surgen más datos.
La impunidad con la que se movía el auxiliar Renzo Flores, acusado de haber asaltado a otro efectivo y su novia este domingo en La Paz, sorprende hasta los propios investigadores, y con el avance de la causa, surgen más datos.
Este lunes, el uniformado fue imputado por robo agravado doblemente agravado por el uso de arma y por ser miembro de la fuerza policial, y acto seguido, se pidió su traslado a la penitenciaría provincial.
Junto a él fue acusada también su novia, Yamila Sosa, por robo agravado por el uso de arma de fuego. También quedó presa.

Pero además, en las últimas horas los investigadores vincularon a Flores con al menos tres asaltos ocurridos en los últimos meses, en La Paz.
Esto, porque el modus operandi fue el mismo, y porque desde antes del hecho de este domingo, el policía ya figuraba como sospechoso. Hasta el momento no podíamos terminar de vincularlo, pero ahora las pruebas son más contundentes, explicó una alta fuente judicial.
En todos estos hechos, hay otro punto en común. Todos los robos fueron cometidos cuando el efectivo, sorpresivamente, había pedido licencia en el Ministerio de Seguridad. En tanto que también llama la atención de autoridades policiales, que últimamente el efectivo había cumplido con pocas guardias.
En base a esto, entre todos esos atracos que están siendo investigados, hay un asalto a un camión, por lo que los pesquisas no descartan que el efectivo pertenezca a una banda de piratas del asfalto que ya estaba siendo seguida de cerca por los funcionarios judiciales.
En cuanto a la investigación del último hecho, las pruebas en contra de Flores son contundentes. Es que se cree que el efectivo cometió el atraco en su auto particular, un Peugeot 206, patente ICI208, que está a su nombre. Ese mismo vehículo fue secuestrado en su casa, donde se encontraron las pertenencias de las víctimas.
Pero además, una de las personas asaltadas identificó al policía, pues la novia de este vive en La Paz, cerca de donde ocurrió el hecho. Esto lo logró gracias a que el uniformado, al momento de ser aprehendido, vestía la misma campera que el autor del hecho.
El asalto
Flores -foto- está sospechado de haber asaltado, junto a su novia, a otro policía y su novia, en la colectora de Ruta 7, a la altura de La Paz.

Las víctimas, identificadas como el auxiliar Fabricio Sosa (23) y Yanet Ceballos (23), se movilizaban en un Chevrolet Corsa II, patente EYF907, cuando fueron abordados por una pareja.
Sosa intentó abortar el atraco pero el asaltante lo apuntó con un arma y amenazó de muerte. Acto seguido, este individuo le robó todas sus pertenencias y escapó en el Peugeot 206 antes mencionado.
Con la patente de este coche, personal de Inteligencia Criminal advirtió que el coche estaba al nombre de un policía, y luego de una rápida investigación, se pidió un allanamiento para el domicilio del sospechoso.
Fue así que cerca de las 14, una comitiva de uniformados requisó una vivienda en Ruta 50, a unos 250 metros del cruce con 25 de Mayo, en Maipú. Allí encontraron los elementos robados, varios celulares y fueron detenidos los sospechosos.
A Flores se le quitó su arma reglamentaria posiblemente la utilizada para cometer el robo-, y además de quedar preso, se le inició un sumario administrativo, a cargo de la Inspección General de Seguridad.
¿Creés que hay más policías vinculados al delito?

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