El vicepresidente de Brasil, Michel Temer, cuyo partido decidirá este martes si abandona la coalición gobernante, está preparando un plan de gobierno para el caso de que la mandataria Dilma Rousseff sea destituida, que incluye reducción de los fondos destinados a los programas sociales, reforma de los sistemas jubilatorio y laboral, así como privatizaciones.
Evaluamos medidas en el área social que puedan beneficiar a la población, luchar contra la pobreza, pero al mismo tiempo mantener el equilibrio fiscal y la salud de las cuentas públicas, afirmó el ex ministro y ex gobernador de Río de Janeiro Wellington Moreira Franco, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).
Son medidas que ya fueron usadas en Brasil y que son adoptadas en varios países, subrayó Moreira Franco en declaraciones publicadas hoy por el diario O Estado de Sao Paulo.
El PMDB, al que también pertenece Temer, es el partido más grande de Brasil y debe decidir este martes si abandona oficialmente la coalición gobernante encabezada por el Partido de los Trabajadores (PT) y deja los siete ministerios que ocupa actualmente.
Si así fuera, agravará aun más la situación de Rousseff con vista a la votación en el Congreso para llevar adelante o no el juicio político a la mandataria, al que el gobierno considera un golpe institucional debido a que la acusación se basa en maniobras fiscales con el presupuesto que, según ella, realizaron todos sus antecesores desde 1985.
El texto, titulado Un puente para el futuro, promueve sin detalles el regreso de las privatizaciones, nuevas metas fiscales y una ley que fije techos al uso de recursos públicos.
El PMDB de Río de Janeiro, donde se concentra el gran poder del partido, decidió ayer sábado que votará a favor de salir del gobierno y dar vía libre al juicio político.