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Entrevistas

Pasión por la guitarra: The League of Crafty Guitarists en la Nave Cultural

El ensamble internacional de guitarras dará dos conciertos inigualables. Hablamos con su director, el músico Hernán Núñez.
Por Eugenia Cano

El año pasado el ensamble internacional de guitarras The League of Crafty Guitarists, fundado por el maestro Robert Fripp, se fusionó con la compañía de danza Fusari para brindar un espectáculo mixturado en el Teatro Independencia. Fueron dos funciones a sala llena. Ahora, luego de recorrer Europa, tocar en Estados Unidos y Chile, el grupo regresa a la provincia para brindar dos conciertos que se concretarán el próximo jueves y viernes en la sala 2 de la Nave Cultural.

En esta ocasión el planteo será diferente al de aquella vez en el que la danza y la música bailaron en comunión, será un espectáculo “estrictamente guitarrístico” según adelanta el músico Hernán Núñez (58), director a cargo del proyecto.

El prestigioso guitarrista visitó la redacción de Sitio Andino junto a tres de los artistas que forman parte de la numerosa liga, el alemán Mariam Hafenstein, Horacio Sairafi de la provincia de Córdoba y el mendocino Luciano Pietrafesa. Durante la entrevista compartieron la intimidad de una propuesta sonora que definen como “única” y las actividades que realizarán en Mendoza además de las presentaciones.

FICHA. Espectáculo: The League of Crafty Guitarists. Funciones: jueves 31 de marzo y viernes 1 de abril, 21.30 hs, Sala 2, Nave Cultural (Av. España y J. A. Maza). Entrada general: 150 pesos en la boletería de la Nave Cultural. A la venta el día del concierto.

Hoy miércoles comienza un curso introductorio abierto a todo el público que se realizará durante cinco días en una casa de retiro en la localidad de Agrelo. Además, los músicos se quedarán en territorio local unos días después de los conciertos para grabar en estudio. 

- ¿Qué tenés en cuenta a la hora de selección del repertorio? ¿Este varía en cada presentación en vivo?

- Hernán Núñez (Foto). Sí, el show va variando de día a día. No es que varíe radicalmente, pero nunca es igual, nunca se reitera la misma situación porque no podríamos por la forma que tenemos de trabajar. Por ejemplo, el año pasado éramos 20 guitarristas, ahora somos 15, estamos la mayoría, pero con guitarristas que se han unido al grupo en un año de trabajo y es muy distinto presentar un espectáculo con danza y coreografía que un concierto de guitarras. Si bien hay cosas en común donde el repertorio se cruza. Pero eso es lo que tenemos en cuenta básicamente, el contexto. Y el contexto en este caso es intimidad, Acá estamos muy cerquita de la gente y en un lugar pequeño, con buen sonido porque tocamos en el auditorio pequeño, el que suena bien, el grande es el tipo galpón. Ahí no lo quisimos hacer por el tema del sonido, porque podríamos haber hecho una noche ahí y no dos en el pequeño, pero lo hicimos en el lugar pequeño. Mucho tampoco te puedo decir qué va a ser porque vamos a ver en el momento, pero sí, tenemos un repertorio que viene bien variado. Para la gente que nos conoce y que nos sigue, vamos a tocar las cosas que conocen y que son bien características nuestras y vamos a presentar nuestro nuevo material en el mismo concierto.

- Para la gente que no los conoce, ¿se puede decir que el espectáculo es una experiencia auditiva?

- H.N. Sí se puede definir así, se puede definir de muchas formas. Está bien, es una forma de describirlo. Yo siempre soy cuidadoso a la hora de describirlo porque crea una expectativa. Pero para la gente que no nos conoce, somos un grupo – hay que entenderlo – de guitarristas. Es una orquesta de guitarras, que trabaja como un ensamble de cuerdas. O sea que es instrumental y tenemos un repertorio que se define como amplio porque abarcamos desde el rock, pasando por el jazz, lo más contemporáneo, a lo clásico y hay un buen elemento de improvisación también. Hay una cosa que es importante y siempre la digo para la gente que no nos conoce y es que hay una sensación de que es un grupo de virtuosos o para eruditos de la música y no es eso, es absolutamente directo y vienen familias a vernos, viene gente de todo tipo, del rock, de la música clásica. Creo que es bastante único en las características que presentamos, no hay algo comparable.

- Dentro del repertorio hay un segmento que se llama “circulaciones”, ¿en qué consiste?

- Exacto y es muy importante. La circulación es lo que define prácticamente nuestro trabajo y tocamos cada uno una nota y el objetivo es que sonemos todos como una guitarra. O sea que si se toca un tema o una improvisación, cada uno toca una nota y es arriesgado porque bueno, todos tenemos que tocar nuestra nota bien. Y eso lo hacemos frente al público y sin red, así que es el trapecio puro.

- ¿Es cierto que no usan partituras?

- H.N. No usamos partitura. La partitura es en cierto punto un límite desde el punto de vista en el que nosotros lo vemos, lo que nosotros hacemos. Yo lo respeto por supuesto, hay quienes la necesitan, pero la partitura es un mapa. A nosotros nos interesa más el viaje que el mapa del viaje. Es una ventaja en el caso nuestro no estar atados a una partitura, visualmente y físicamente, porque trabajamos mucho con el tema de la tensión y en cómo estar conectados entre nosotros. Y si somos 20 guitarristas sobre un escenario en semicírculo y cada uno tiene un atril con una partitura enfrente no funcionaría, para nosotros no funciona. En un contexto de una orquesta clásica donde hay sectores y son obras extremadamente largas y complicadas esa guía es necesaria. Hay orquestas clásicas y directores clásicos que no usan las partituras, hay pianistas que salen sin partitura y tocan fugas completas. Son distintos encares, ambos son válidos.

- ¿Cómo fue tu incorporación a la Liga y qué desafíos te implica en lo personal?

- H.N. Mi incorporación fue como la de todos nosotros a través de los cursos que hacemos, los cursos introductorios a Guitar Craft o Guitar Circle. Todos nos hemos incorporado así porque tenemos un interés común en la guitarra, por una búsqueda de una forma distinta de trabajo en la música y en estos workshops que se dan. De hecho mañana estamos ofreciendo uno aquí en Mendoza abierto a todo el mundo, es donde nos conocimos y de esa forma nos incorporamos. Ya hace mucho tiempo en la década del ’80, hace 30 años que estamos haciendo esto y el desafío es siempre el mismo: es la excelencia en la performance. Es hace un trabajo muy bien hecho, trabajar con calidad y variando, haciendo cosas distintas.

- ¿Y trabajar bajo la mirada de Robert Fripp?

- H.N. Bueno, la mirada de Fripp no está siempre ahí observándonos, hay un poco de mito con esto. Yo creo que lo que realmente nos inspira y nos sirve es el trabajo con Fripp, que estar bajo la mirada de él. Porque ahí se piensa quizás que tenemos que cumplir con una determinada exigencia por parte de nuestro instructor y cuando salimos de gira con Fripp o sin Fripp el trabajo de nosotros no cambia desde el punto de vista de la calidad. La suerte de haber podido aprender y trabajar con uno de los guitarristas más grandes que existen es un privilegio, pero no estamos pendientes de la mirada.

"La suerte de haber podido aprender y trabajar con uno de los guitarristas más grandes que existen es un privilegio, pero no estamos pendientes de la mirada". Hernán Núñez, director del ensamble de guitarras.

- ¿Es verdad que hay como una afectividad con el público argentino?

- H.N. Es absolutamente cierto. Es muy cálido el público argentino, además tiene una característica completamente distinta al público europeo y es que es muy amplio y muy variado. Aquí el público no viene a ver al especialista, que es lo que te puede pasar en Holanda o en algunos casos en Alemania, incluso en España, que puede ser muy especializado, como muy en nuestro rubro. Acá el público es más abierto, vienen familias enteras, hay una gran apertura hacia la música y hacia la guitarra. La guitarra tiene un rol más importante en Latinoamérica que en otros continentes. Hay una apertura, hay oídos abiertos, hay buena calidad de público y calidez y respeto.

"LA GUITARRA TIENE UN ROL MÁS IMPORTANTE EN LATINOAMÉRICA QUE EN OTROS CONTINENTES". Hernán Núñez. 

- ¿Qué es lo que tenés en cuanta como director para que un artista finalmente pase a formar parte de la Liga?

- H.N. Es lo que sucede naturalmente en relación al compromiso que se pone. No es nada difícil integrar la Liga de guitarristas porque los requerimientos son muy básicos, es una cuestión de compromiso y de atención, más que de tocar como un virtuoso porque individualmente no estamos buscando al virtuoso lo que nos interesa es el grupo como un gran virtuoso. Cualquiera que trabaje con compromiso y que esté dentro del grupo a nivel técnico mínimamente puede hacerlo. 

Todos hemos empezado por un curso introductorio, como parte de un proceso natural del trabajo. Es muy fácil. Hay requerimientos obviamente, como en todo grupo. Hay que trabajar duro. Uno dice: "Bueno pero hay que filtrar porque sino todo el mundo tocaría en la Liga", bueno es trabajo en serio, es trabajo en equipo. Requiere de una disciplina de trabajo, hay que moverse por el mundo, hay que viajar, hay que sacrificar cosas y bueno, hay mucha recompensa también al poder tocar lo que tocamos y con público alrededor del mundo.

- ¿El nuevo disco en qué etapa está?

- H.N. Y te diría que casi en la etapa final porque lo único que falta grabar es lo que vamos a hacer el jueves y viernes. La idea del disco que se llama “Live 5”, es todo grabado en vivo durante el último año. Comenzamos acá en Mendoza, hemos grabado todo el año y ahora vamos a terminar grabando estos shows y vamos a estar también grabando en Mendoza en estudio, unos días después del show y esto va a ser nuestro nuevo disco.

- ¿Hay fecha de lanzamiento?

H.N Siempre dije sin pronosticar ni anticipar, hay un plan por supuesto que estamos viendo que sea antes de octubre de este año, pero nosotros tenemos la enorme suerte de no depender de ningún sello. Somos independientes, pero realmente independientes, por lo tanto no estamos bajo la presión de un sello o una presión industrial para sacar un disco. Es un tema muy amplio y bastante nefasto, ese es otro tema, pero nosotros hemos logrado siempre mantener nuestra independencia y el disco está listo cuando está listo, como decía Miguel Ángel: “-¿Cuándo va a estar lista la pintura? -Cuando esté lista señor Duque”.

Mariam Saifari integra el ensamble desde el 2015, comenzó como todos a partir de un curso introductorio y ahora es una de los pilares del grupo, señala Núñez. Sobre su experiencia de tocar en la liga, el guitarrista originario de Berlín, Alemania contó: “Es una experiencia muy positiva muy excitante para mí porque me shockeó mucho la forma de organización del grupo y la forma en que la música surge”.

También brindó sus impresiones el músico cordobés Horacio Sairafi:

- ¿Cómo es la experiencia del vivo con la Liga?

- H. S. La experiencia del vivo es muy diferente a otros proyectos a otra forma de trabajar porque el público es una parte esencial de lo que hacemos. No ofrecemos el artista y el público enfrente sino que está muy involucrado especialmente en los sectores de improvisación, el público es parte fundamental de la ecuación. Nunca es lo mismo porque no es la misma gente. Para nosotros como performers, como artistas hay muy pocas experiencias de interactuar con el público en un contexto tan organizado. Es muy libre pero a la vez requiere mucha atención. La palabra clave es atención. Hay que estar muy presente en ese momento para poder involucrar a la audiencia y que nos quede algo valioso también a nosotros, no solamente ofrecer algo. Es interacción y atención.

- ¿Qué le aporta la guitarra al universo musical?

- H. S. La guitarra es un instrumento, es una herramienta. La usamos para trabajar y expresarnos y no solamente expresarnos artísticamente. Hay una analogía entre comprender el funcionamiento de la guitarra y el funcionamiento de uno y de la relación de uno con otra gente. Es como la vida.

- ¿Cuántas horas le dedican a la práctica del instrumento?

- La dedicación es como la vocación, es muy personal y lleva bastante tiempo reconocer cuánto necesita cada uno o asumir cuánto necesita cada uno. Particularmente en Guitar Craft no hay ni una regla ni un método para esto, sino que trabajamos en aprender a reconocer qué necesitamos y no hay límites. En vez de decir: "practiquen 8 horas por día", uno va llegando a lo que necesita y se revela si fue suficiente cuando vas a círculo o al grupo. Ahí ve si dio la talla o no y se ajusta. Con el tiempo vas reconociendo qué necesitás, no para estar a la altura del grupo, sino para que el grupo pueda hacer lo que tiene que hacer. Reconocer eso es como una línea divisoria.


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