ver más
°
A 40 años del golpe

Dibaxu”: El arte como trinchera de la memoria

Es la obra invitada del Festival Teatro por la Memoria que se desarrolla en Mendoza. Dirigida por Hugo Aristimuño.
Por Eugenia Cano

Cuando Juan Gelman presenció la puesta “Dibaxu” le hizo prometer a su director, Hugo Aristimuño, que seguiría estando en escena aún después de su muerte. El escritor uruguayo, Eduardo Galeano, luego de verla escribió un texto que más tarde pasó a formar parte del programa propuesto.

El viernes en el marco del Festival por la Memoria, fue el público mendocino el que tuvo oportunidad de ver la obra interpretada por la Compañía de Teatro-Danza Salitre, de Río Negro. Un conmovedor homenaje a la vida y obra del gran poeta argentino que tuvo que atravesar el exilio y la tragedia de la desaparición y la muerte de su hijo y su nuera embarazada por parte de la dictadura cívico-militar que se instauró en el país en 1976.

Crédito Foto/ Axel Lloret

“Desde la trinchera del arte generar conciencia”, se escuchará decir al director una vez finalizada la función en un estado de profunda emoción. El mismo estado en el que quedó cada una de las personas que sentadas en las gradas de la Enkosala Galdys Ravalle se debatía entre aplaudir y llorar. O quizás las dos cosas al mismo tiempo. El silencio sepulcral medió y hablo varios minutos por sí sólo. Fue imposible salir ileso a la reconstrucción de tanto dolor.

Crédito Foto/ Axel Lloret. 

Desde el destierro Gelman escribe el poemario Dibaxu, que significa debajo en el idioma sefardí que utilizó para escribir el libro citado. El maestro teatrero radicado en Viedma retoma la connotación del vocablo para ofrecernos una dramaturgia sensible y cargada de simbolismos que se sumerge en las profundidades del artista para retratarnos de qué está hecho él y su inconmensurable obra.

Crédito Foto/ Axel Lloret. 

El planteo es físico, pero también textual, con un desarrollo de lo dicho y lo expuesto extremadamente lírico. Tres actores, arman y desarman las piezas de un hombre desolado, devastado. Un hombre que lejos de la Patria que lo ha expulsado se debate entre sus fantasmas. Entre la vida, la muerte, Dios, el amor por la bandera, el dolor, la confusión fatal del destino que lo hace cargar con las cenizas de sus seres queridos (los militares los secuestraron cuando fueron a buscarlo a él a su casa y no lo encontraron) y también la palabra, esa que le permitió construir vida a pesar de tanta muerte.

“A este oficio me obligan los dolores ajenos, las lágrimas, los pañuelos saludadores, las promesas en medio del otoño o del fuego, los besos del encuentro, los besos del adiós, todo me obliga a trabajar con las palabras, con la sangre. Nunca fui el dueño de mis cenizas, mis versos, rostros oscuros los escriben como tirar contra la muerte”, escribe Gelman en “Arte poética” y es uno de sus escritos que se replican en la obra.

“¿Habrá que romper la memoria para que se vacíe como un vaso roto?” se pregunta de modo atormentado también el escritor. Extraordinariamente caracterizado por el actor Carlos Irazusta.

Justamente, este espectáculo intenso habla y nos recuerda lo necesario que se hace no olvidar. A pocos días de cumplirse el 40 aniversario del golpe militar genocida y cuando vuelven a aparecer en la escena política y social funcionarios y editoriales de prensa poniendo en duda la represión estatal por la cual desaparecieron y murieron 30 mil argentinos.

“Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego.

Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular”, señalaba Juan Gelman en su discurso “De pie contra la muerte”, tras recibir el Premio Cervantes.

 Ficha técnico artística. Dramaturgia: Hugo Aristimuño. Actúan: Carlos Irazusta, Edith Coty Irusta, Guillermo Riegelhaupt. Artista plástico: Yamila Marañón. Fotografía: Ignacio Artola. Asistencia general: María Alejandra Lehner. Puesta en escena: Hugo Aristimuño. Dirección: Hugo Aristimuño.

Las palabras del poeta siguen vigentes y actuales. Al igual que el homenaje que el actor, director y músico radicado en Viedma Hugo Aristimuño, hace de su obra con la puesta Dibaxu. “En un contexto histórico como este estamos muy orgullosos de poder mostrar esta herramienta y desde la trinchera del arte intentar generar esta conciencia de nuestros derechos y de todo lo que pasó a nuestro país, que esperamos nunca más vuelva a pasar”, enfatizó y reflexionó el actor al culminar el espectáculo.

El Festival Teatro por la Memoria continúa

La comunidad teatral de Mendoza sigue aportando a la construcción de la memoria y la reflexión histórica con múltiples obras desde el encuentro organizado por el director Juan Cristóbal Comotti en la Enkosala Gladys Ravalle de Godoy Cruz.


Actividades en conmemoración por los 40 años del golpe

Los Organismos de Derechos Humanos de Mendoza y la UNCuyo invitan a la comunidad a participar de una serie de actividades para seguir construyendo Verdad, Memoria y Justicia. Las mismas se llevarán a cabo del 19 al 26 de marzo.

Para agendar:


Te Puede Interesar