Este miércoles se cumplirá un mes de la misteriosa desaparición de Dante Garbini (21), el joven que fue visto por última vez en la Moon Fest de Potrerillos, y que ahora es intensamente buscado.
Este miércoles se cumplirá un mes de la misteriosa desaparición de Dante Garbini (21), el joven que fue visto por última vez en la Moon Fest de Potrerillos, y que ahora es intensamente buscado.
Al mismo tiempo que la causa pasó a manos de la fiscal especial Claudia Ríos, quien solicitó una recompensa para quien aporte datos certeros que ayuden a encontrarlo, su desaparición preocupa, sobre todo, por un dato: la participación que tiene su abuela en un juicio por delitos de lesa humanidad.
Se trata de Mirta Masid, quien declaró en la causa CNU en Mar del Plata de donde es oriundo Dante-, tan solo 9 días después de que el joven fuera visto por última vez.

Si su relato, sumamente complicado para los imputados de ese juicio, tiene vinculación con la desaparición es una verdadera incógnita, pero la familia pide que se investigue.
En ese sentido, la semana pasada el abogado Pablo Salinas (foto) hizo un pedido concreto a la Justicia Federal, para que la causa pase a este fuero, y se investigue como desaparición forzada.
El Juez en turno, Walter Bento, se declaró incompetente, y entonces el pedido del letrado pasó a manos de la Cámara Federal, que por estas horas dará su fallo.
No decimos que Dante haya sido atacado por la policía. Pero sí necesitamos que se investigue lo peor, que es una desaparición forzada. Si se descarta, mejor para todos. Queremos que Dante aparezca con vida, explicó Salinas.
El rol de la abuela
Ahora bien, cuál es la preocupación de la familia del chico, que se desempeñaba como guía de rafting en la empresa Río Aventura, donde se realizó el 20 de diciembre la famosa Moon Fest.
Masid es la testigo clave de la causa contra la Concentración Nacional Universitaria (CNU), una organización ultraderechista, que actuó previo al golpe de estado de 1976 y que está acusada de asociación ilícita y al menos 8 homicidios en Mar del Plata.

La mujer, que vive en Mendoza, declaró el 29 de diciembre desde Tribunales Federales de nuestra provincia, por video conferencia y su relato fue contundente. Especificó qué rol ocupaba cada integrante de la CNU y cómo cometían los asesinatos.
En ese entonces, Masid era la pareja de Carlos Flipper González, un integrante de la asociación. Asimismo, tiene conocimiento de cómo se manejaba ese clan, y ante los jueces no ocultó nada.
Explicó que los imputados asesinaron a un chico de 16 años, que se reían de cómo perseguían a otras víctimas por los techos y recordó en especial el homicidio de un conocido suyo.
Esa hombre se llamaba Daniel Gasparri, ultimado a fines de abril de 1975. Mirta Masid declaró que su pareja le adelantó, en un casamiento, que ese sujeto iba a ser boleta. Agregó que semanas después, González la despertó tirándole un reloj encima suyo, y diciéndole: Es de Daniel Gasparri, cayó esta noche.
La mujer explicó que lloró y que su pareja le decía, estás llorando por el enemigo. Sentí que estaban matando mi adolescencia, sostuvo en el debate, tal como reflejaron los medios marplatenses el día de su testimonial.
Pero eso no fue todo. Masid recordó el crimen de una mujer, a quien enterraron y luego trasladaron el cadáver a Mar Chiquita.
Señaló que la asociación se hacía llamar CNU o Triple A y que tenía relación con las fuerzas armadas. Robaban autos para la policía, contó.
Como si esto fuera poco, identificó con nombre y apellido a varios integrantes, y especificó sus vínculos con el fiscales federales, que estaban al tanto de todos los ataques que cometían.
¿Por qué quieren que investigue la Justicia Federal?
Para la familia de Garbini, el fuero federal tiene más herramientas y es totalmente objetivo en la búsqueda del chico.
Echarle la culpa a la víctima es lo mismo que hicieron en el caso Bordón, Bolognezi y Guardati. La madre tiene excelente comunicación con el chico, explicó Salinas, en referencia a la posibilidad de que Dante haya escapado por sus propios medios.
Ante esto, el letrado se amparó en el artículo 33, inciso e del Código Procesal Penal, que aclara los delitos en los que tiene competencia el fuero federal. Allí se establece, entre otros, los ilícitos del artículo 142 bis del Código Penal, que habla de desaparición forzada.
La abuela había tenido amenazas antes de que declarara. Necesitamos descartar lo peor. Si no es una desaparición forzada, mejor. Pero para eso se tiene que investigar como tal, explicó el abogado.
Mientras, la fiscalía especial lo busca

Hasta este martes, una comitiva liderada por la fiscal especial Claudia Ríos (foto derecha), estuvo haciendo inspecciones en el lugar donde se desarrolló la Moon Fest.
En la medida no se obtuvo grandes resultados, pero la magistrada continúa con la declaración de varios testigos.
Se sabe que Dante trabajó esa madrugada en Río Aventura, que durante la fiesta tuvo un altercado con alguien y fue sacado por policías y patovicas. Eso está acreditado, aseguró Salinas.
Horas después, nadie más vio al chico.

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