El futuro del policía Pablo José Podestá (35) parece estar destinado a un nuevo juicio en su contra, donde arriesgará una pena de hasta 20 años de cárcel al estar sospechado de haber abusado de una mujer en la Cuarta Sección de Ciudad.
El futuro del policía Pablo José Podestá (35) parece estar destinado a un nuevo juicio en su contra, donde arriesgará una pena de hasta 20 años de cárcel al estar sospechado de haber abusado de una mujer en la Cuarta Sección de Ciudad.
Es que este miércoles, el fiscal recibió el informe del cotejo de ADN realizado a los restos hallados en las partes íntimas de la víctima, el cual dio positivo. Es decir, que esos fluidos encontrados son del imputado, por lo que quedó más complicado aún en la causa.
Como si esto fuera poco, días antes, la víctima y su hermana, que fue testigo presencial del hecho, lo habían reconocido en una rueda de reconocimiento que se realizó en Tribunales.
Ahora el fiscal Carlos Torres someterá a la misma prueba de ADN al otro imputado, Marcelo Rubén López (23), un amigo del uniformado, que se declaró inocente al ser detenido. La situación de este sujeto también es complicada.

La prueba de ADN, una de las más importantes que se pueda tener en un juicio, se suma a otras pericias que complican a los sospechosos.
En la casa de López, lugar donde habrían abusado de la mujer, hallaron prendas de vestir de la víctima, que ella misma identificó como suyas.
Además, las pericias psiquiátricas y psicológicas también comprometen a los imputados. Sobre todo al uniformado, quien ya había sido juzgado por un abuso sexual.
Por ese hecho, y otros antecedentes, la Inspección General de Seguridad había pedido la expulsión de la fuerza, pero la Junta de Disciplina salvó al efectivo en esa ocasión.
Podestá permanece detenido en el penal, alojado en el pabellón de procesados por delitos sexuales, e imputado por abuso sexual agravado por acceso carnal y por ser policía. En tanto que López tiene la misma acusación, sin el agravante de ser miembro de la fuerza.
Fuentes judiciales confirmaron que, una vez que se realice el cotejo de ADN a López, se pedirá la prisión preventiva para ambos. De concretarse esto, ambos quedarán casi sentenciados a ser juzgados en un debate.
Podestá, que trabajaba en el CEO del Valle de Uco, fue detenido el 16 de julio de este año, días después de que una mujer, que trabaja como prostituta en la Cuarta Sección, lo denunciara por abuso sexual.
La fémina explicó que el sujeto, quien se identificó como policía, la amenazó con un arma y junto a otro hombre, la llevaron a una casa, donde la violaron. Junto a la víctima estaba su hermana, que también fue amenazada, pero no abusada.
Al mismo tiempo que la aprehensión, la policía encontró prendas de la mujer y en el auto del policía, una pistola calibre 9 milímetros que había sido robada a otro efectivo. Con esa arma, se cree, amenazaron a las chicas para consumar el vejamen.
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