Antes, el uniformado usó su derecho de declarar y aseguró ser inocente. Dijo que ese día le había prestado el auto a su amigo por López-. Agregó que nunca estuvo en esa zona y negó rotundamente tener algún tipo de vinculación con el hecho.
Antes de entrar a trabajar ese día, le di el auto a mi amigo. Nunca manejé el auto. No tengo nada que ver con el hecho, afirmó el efectivo.
Mediante Facebook, la víctima identificó a López y aseguró que este, al momento del hecho, estaba con un amigo suyo, que dijo ser policía y que hasta le mostró su credencial. Dio sus características, y coinciden con la del efectivo.
Tanto la mujer, como un testigo que compareció en la causa, identificaron la patente del auto en que se movilizaban. Dijeron que era un VW Gol verde como el del policía-. Días después, ese auto fue visto en el Ministerio de Seguridad y los efectivos de la División de Delitos contra la Integridad Sexual confirmaron, con la patente, que era el mismo que el denunciado. Ese rodado está al nombre de Podestá.
Como si esto fuera poco, en la casa de López, a donde se cree que llevaron a la mujer por la fuerza y tras amenazarla con un arma, encontraron prendas de vestir de la fémina. Ella misma las identificó.
Además, el relato de la denunciante fue corroborado por los médicos forenses, que ratificaron golpes en la cabeza y el parietal izquierdo de la mujer.
Pero esto no es todo. Fuentes cercanas al fiscal Carlos Torres confirmaron que en las partes íntimas de la mujer hallaron restos que sirven para someterlos a una prueba de ADN. Si esta prueba da positiva, Podestá quedará más complicado aún.
Esta medida se hará en los próximos días, y en cuestión de semanas, el fiscal recibirá el resultado. El magistrado a cargo de la causa, también aguarda una serie de pericias, entre ellas, los estudios psicológicos a los imputados.
Así las cosas, Podestá y López seguirán presos por varios días más, arriesgando una pena a varios años de cárcel. Están alojados en el pabellón de imputados por delitos sexuales y se los mantiene, sobre todo al policía, aislado del resto de la población carcelaria.