En la sesión extraordinaria de este viernes, que arrancó a las 10:00 hora local (08:00 GMT), la mayoría de los diputados de la gran coalición dio su "sí" al Ejecutivo junto a los parlamentarios de Los Verdes. Los conservadores y socialdemócratas suponen un 80 por ciento de la Cámara.
Antes de que iniciara la votación, Merkel subrayó en un discurso que tras la ruptura del diálogo entre Grecia y sus acreedores internacionales a finales de junio solo había tres opciones: pasar por alto los tratados europeos, dejar a Grecia a su suerte, "lo que habría derivado en caos y violencia, hasta que el país se desangrara", o "buscar juntos con Grecia una salida".
Merkel defiende el rescate
"Eso es lo que hicimos", defendió la canciller sobre su papel en la crisis, aunque admitiendo que el resultado de las negociaciones en la eurozona es "sin ninguna duda duro" para el pueblo griego debido a las reformas exigidas a Atenas.
"Lo que decidimos no fue solo por Grecia. Es una decisión para una Europa y una eurozona fuertes. Europa es fuerte y robusta. Alemania es fuerte y robusta. Pero tenemos que ser consientes de que a Alemania solo le irá bien a largo plazo si le va bien a Europa", añadió.
Por su parte, los miembros del partido opositor La Izquierda, pese a su condición de formación hermana de la gobernante Syriza en Grecia, votarán en contra de un tercer paquete de ayuda financiera para Atenas, al igual que unas decenas de diputados "rebeldes" de las filas conservadoras.
Oposición acusa
El líder de la oposición en Alemania acusó al ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, de destruir la idea de Europa y la imagen de Alemania en el exterior por su dureza en las negociaciones sobre nuevas ayudas a Grecia.
El jefe parlamentario del partido La Izquierda, Gregor Gysi, describió la política del ministro cristianodemócrata como "asocial, antidemocrática y antieuropea". "Usted está dañando la imagen de nuestro país. A largo plazo, incluso", insistió mirando a Schäuble.
El político poscomunista acusó además a la canciller, Angela Merkel, y a su vicecanciller, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, de haberse sometido al dictado de Schäuble. "Los tres están cometiendo el peor error de su carrera política".
A pesar de que se espera que se autoricen las negociaciones, muchos diputados conservadores anunciaron que le retirarán su apoyo a Merkel. Se estima que hasta unos cincuenta diputados del grupo conservador -integrado por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y su versión bávara Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- podría votar en contra o abstenerse.
Entre la CDU y la CSU suman un total de 311 escaños, mientras que su socio en la gran coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), tiene 193 diputados, lo que les da una cómoda mayoría entre los 631 puestos del Bundestag.
En Alemania es preceptivo que el Gobierno someta al voto del Parlamento el mandato para abrir la negociación de un rescate con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
Merkel, que cumple este viernes 61 años, fue aplaudida al tomar la palabra y en diversos momentos del discurso. Pero fue el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, quien se llevó la mayor ovación cuando la canciller agradeció su esfuerzo negociador "día y noche" en la crisis. Fuente: DW