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problema para mendoza

Brasil condiciona la compra de fruta a la venta de carne

El gobierno de ese país no revertirá la veda a la importación de peras y manzanas, hasta que Argentina destrabe el acceso de carne vacuna.
Por Sección Economía

El gobierno brasileño decidió no levantar la veda a la importación de peras, manzanas y membrillos de Argentina, hasta que las autoridades argentinas no destraben el ingreso de carne vacuna de Brasil al país. Así, lo que se presentó como un problema fitosanitario, rápidamente derivó en una cuestión política entre miembros del Mercosur. Además, desde ese país manejan el rumor de que la Casa Rosada también limitaría el ingreso de autopartes.

La condición impuesta por la administración de Dilma Rousseff para alivianar la carga que significa para los productores de estas frutas de pepitas la medida, fue confirmada este fin de semana con una publicación del diario Folha de Sao Paulo, que cita a fuentes diplomáticas.

La edición de uno de los principales diarios de Brasil sostiene que el país "sólo abrirá su mercado a la manzana y la pera argentina si Argentina pone fin a la prohibición del ingreso a su mercado de carne vacuna brasileña". Pese a que no es un cliente tradicional de carne vacuna brasileña, Argentina prohibió en el 2012 el ingreso de carne desde Brasil.

La decisión afectó a Mendoza y en especial a la principal región productora de peras y manzanas de Argentina, conocida como el Alto Valle, de Río Negro, donde los productores frutícolas realizan cortes de ruta debido a las pérdidas ocasionadas por la veda brasileña, principal mercado para las frutas argentinas.

La decisión brasileña de impedir el ingreso de manzanas de Argentina se tomó a inicios de año, debido a la identificación de 15 cargamentos con frutas con una enfermedad conocida carpocapsa.

En cuanto a la intención de Brasil de ampliar sus exportaciones de carne, cabe aclarar que China acaba de liberar el acceso su mercado y se espera que Estados Unidos haga lo mismo en un lapso breve.

El problema mendocino:

La decisión del Ministerio de Agricultura de Brasil tendría un impacto para la producción de Mendoza de unos 30 millones de dólares que es lo que exporta al año la provincia a Brasil en peras y manzanas, con producción principalmente del Valle de Uco.

En tanto, aseguran que lo más afectado es la pera, ya que resiste menos tiempos de almacenaje que la manzana.

Las trabas fitosanitarias impuestas por Brasil se suman a los problemas de competitividad que ya tiene la producción local en el vecino país, su principal cliente externo, debido a la fuerte devaluación del real (ya cotiza en torno a los R$3,20 por dólar). Y se suma a la crisis que la producción agrícola tiene en el mercado interno al que califican de “saturado” de producción que no se puede exportar.

 Los principales problemas para los exportadores comenzaron a ocurrir en marzo, abril, y se agravaron en mayo, cuando las ventas se derrumbaron un 60%. Los últimos dos meses sólo pudieron exportarse partidas con licencias no automáticas otorgadas antes de hacerse efectiva la prohibición de ingreso. 

El cierre del mercado brasileño genera un contexto de especial amenaza para Mendoza. En la provincia existen alrededor de 4.000 hectáreas implantadas con peras (concentrada en el Valle de Uco y Zona Sur), de las cuales aproximadamente 2.000 hectáreas se encuentran dentro del Sistema de Mitigación de Riesgo acordado con Brasil.

Según referentes un trabajo de la Fundación Ideal para el que fueron consultados referentes del sector, la fruta que posee ingreso pendiente al mercado brasileño en Mendoza se aproxima las 350.00 cajas (100.000 cajas de William´s y 250.000 cajas de Packam´s y Manzanas), producción que representa unas 600 hectáreas. El valor de exportación de la mercadería en riesgo supera los U$S5 millones.

En caso de que toda esta producción no pueda acceder al mercado de exportación, cuyo único destino es Brasil, la venta de esta fruta en el mercado local permitiría alcanzar apenas el 50% ó 60% del valor internacional. Esto impacta negativamente sobre el sector productivo (productores) y sobre la generación de trabajo en Mendoza.

Mientras tanto, desde la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) advirtieron que "al panorama de crisis en los mercados internacionales, se ha sumado el cierre de las importaciones de manzanas y peras por parte de Brasil" y que "el sector frutícola ha sufrido la perdida de capital de trabajo, con lo cual no se estarían realizando las tareas culturales necesarias en los cultivos lo que seguramente afectará la calidad de la próxima cosecha".

En otro aspecto, también expresaron que "las restricciones impuestas por Brasil y la falta de competitividad en otros mercados, produce la imposibilidad de vender las frutas. Ante esta situación el productor debe reprogramar los pagos con lo que se produce más desfinanciaciónpara el sector". "A esto debemos sumarle los problemas de rentabilidad que viene acarreando por el aumento de los costos e inflación. Y es importante aclarar que en parte, los problemas de sanidad que desencadenaron el problema con Brasil, fueron ocasionados por la falta de los correspondientes tratamientos fitosanitarios que no se realizan por los citados problemas económicos".

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