Luis Cerón (31), el hermano del Morocha, que ayer fue baleado por un policía durante un brutal asalto a una familia en Las Heras, continúa internado en terapia intensiva, con respirador artificial, y hoy la fiscal del caso pidió su traslado al pabellón judicial, luego de que sus familiares causaran algunos inconvenientes en el centro asistencial.
Así lo confirmó la fiscal Gabriela Chaves, quien adelantó que tanto Cerón, como los otros dos detenidos, Pablo Serrano (22) y Pablo Lucero (40), quedarán presos tras ser imputados.
Estos tres sujetos fueron detenidos en la noche de este miércoles, luego de asaltar a un policía y su familia, donde las víctimas fueron brutalmente golpeadas por un martillo.
Lucero fue dado de alta esta mañana y quedó a disposición de la Justicia. Por su parte, Serrano saldría del hospital en las próximas horas, y el único que continuará internado será Cerón, por su delicado estado de salud recibió un tiro en el abdomen-.
Todos serán acusados por robo agravado por el uso de arma de fuego, por arma impropia por el martillo- y por poblado y en banda y tenencia de arma de guerra y civil, todo en concurso ideal.
Mientras tanto, la fiscal reúne pruebas y espera el resultado de las pericias que realizó Científica, a todos los elementos que encontró en la escena del robo, entre ellos, varias vainas servidas de distintos calibres.
Además, espera que todas las víctimas puedan declarar, pues algunas de ellas, no pudieron hacerlo anoche por su crisis de nervios.
Fueron maltratados brutalmente. Les pegaron con un martillo, y a la mujer la arrastraban por el piso de los pelos, contó la fiscal Chaves.
La familia fue atacada cerca de las 20 en su casa del barrio Cerro Arco de Las Heras, un lugar donde viven varios policías.
Cuando los tres sujetos irrumpieron en la vivienda, un vecino alertó al 911 y personal de la Comisaría 43 rodeó la casa. Un móvil se estacionó en el frente y otro en la parte trasera de la morada.
Los maleantes intentaron huir por los techos, y allí se originó un tiroteo que terminó con dos de los ladrones baleados.
Chaves secuestró entre 4 y 5 armas policiales, y también incautó las armas de los ladrones. Si bien todas estas están siendo peritadas, adelantó que los uniformados actuaron en legítima defensa y que el accionar de ellos fue el correcto.