La joven paquistaní Malala Yousafzai dedicó hoy el Premio Nobel de la Paz "a todos los niños cuyas voces necesitan ser escuchadas" y lanzó un mensaje de amor para Pakistán y para India, país del que procede el activista Kailash Satyarthi, con quien comparte el galardón.
"Esto no es el final, es el principio. Quiero ver a todos los niños yendo al colegio y recibiendo educación", afirmó Malala, que hace dos años sufrió un ataque de talibanes cuando asistía a la escuela en su país natal.
"Este premio es para todos los niños cuyas voces necesitan ser escuchadas.Tienen derechos: a recibir educación de calidad, a tener una vida feliz. Este premio es para ellos, para que les dé valor", agregó desde la localidad británica de Birmingham, donde vive en la actualidad.
Estas son algunas de sus frases inspiradoras, sobre todo para los jóvenes:
"Los único que quiero es educación y no le tengo miedo a nadie".
"Sólo cuando nos silencian nos damos cuenta de la importancia de nuestras voces".
"Si un hombre solo puede destruir todo, ¿por qué una chica no puede cambiarlo?
"Alzo mi voz no para gritar, sino para que todos aquellos que no tienen voces puedan ser escuchados".
"Los libros y los lápices son las armas más poderosas. Un niño, una mestra, un libro y un lápiz pueden cambiar el mundo".