El gobernador socialdemócrata del estado de San Pablo, Geraldo Alckmin, fue reelegido ayer al obtener casi el 60 por ciento de los votos y mantuvo el mayor colegio electoral de Brasil, una pieza clave en la segunda vuelta entre la mandataria Dilma Rousseff y su rival Aécio Neves prevista para el 26 de este mes, en un terreno difícil para el Partido de los Trabajadores (PT).
Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), obtuvo el 57,31% y superó a Paulo Skaf, del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), que obtuvo 21,53%, y a Alexandre Padilha, del gobernante PT, con 18,22%, candidato que sacó el tercer lugar pese a ser acompañado en gran parte de la campaña por el ex presidente Lula da Silva.
Con este nuevo triunfo, Alckmin obtuvo su cuarto mandato como gobernador de San Pablo y el segundo en forma consecutiva en el mayor estado del país, que con 31 millones de votantes es el mayor colegio electoral.
Entre 2001 y 2006 estuvo a cargo de la gobernación paulista, y en 2006 fue derrotado en las presidenciales por Lula da Silva.
Analistas ya especulan con que esta reelección ahora en San Pablo puede posicionarlo para a la Presidencia en 2018.
Alckmin se impuso incluso a las críticas que recibió durante la campaña por parte de los candidatos rivales frente a la falta de agua en parte del estado, producto, según los opositores, de una mala administración y de falta de infraestructuras que pueden terminar en un racionamiento de agua.
La hegemonía del PSDB en San Pablo se confirmó también en la elección para senador nacional, en la que el ex ministro de Salud José Serra, quien también fue candidato presidencial en 2002 y 2010, obtuvo una contundente victoria con 49% contra el 34% de Eduardo Suplicy, del PT.
San Pablo será uno de los territorios en disputa para la segunda vuelta del 26 de octubre por su dimensión, por el perfil del electorado y porque el Partido Socialista Brasileño (PSB) de Marina Silva, tercera en la elección presidencial, es aliado de Alckmin en el gobierno regional.