Las terminales automotrices aguardaron ayer en vano la comunicación del Gobierno sobre una prórroga del programa Procreauto, que fuentes gubernamentales estimaban que está supeditada a una orden directa de la presidenta Cristina Fernández, quien se encuentra en Nueva York.
Muchas empresas habían decidido no seguir con el plan, pero el Gobierno insistió en una prórroga y la Presidenta en persona las acusó de "encanutar" los autos para no vender a los precios prefijados. Según dijeron fuentes gubernamentales a DyN, fue tal el grado de involucramiento, que el lanzamiento de Procreauto II ahora "depende de lo que diga la Presidenta".
La semana pasada, representantes de las 11 terminales de vehículos pasaron por los despachos del ministerio de Industria, donde dejaron información sobre costos y planes de producción.ð Por otro lado, el Gobierno les confirmó que las industrias van a contar con 110 millones de dólares mensuales a repartir, para importar piezas e insumos.
Según trascendió también en esferas empresarias, el ministro de Economía, Axel Kicillof y Débora Giorgi, podrían concederles a las terminales para la segunda versión del programa un aumento de precios de entre 5 y 7 por ciento.
También pretenden que los modelos que se pudieran incluir en el programa sean "chicos" y con mayor integración nacional, descartando unidades de origen brasileño.
Tal cual quedó estipulado oportunamente, ayer concluyó el Programa, de modo que las concesionarias podrán iniciar carpetas de clientes hasta esa hora.
Se especula con que la versión II de Procreauto podría demorar unos días más, pero que su vigencia podría ser aprobada con retroactividad al día de la fecha. Fuente: DYN