En tiempos de hiperconexión, perder un teléfono celular estresa como pocas cosas. Porque no te podés comunicar, porque no te pueden encontrar, porque tus seres queridos no acceden a vos si pasa algo, porque perdés tu información personal y porque hay teléfonos que son carísimos y cuesta mucho acceder a ellos.
10 de abril de 2026
