Vaca Muerta expande su frontera petrolera y abre una oportunidad para Mendoza
El Polo Norte de Vaca Muerta ya supera a provincias petroleras y proyecta alcanzar 300.000 barriles diarios con nuevas inversiones y obras de transporte.
El Polo Norte de Vaca Muerta sigue creciendo y abre una esperanza para Mendoza
Cuando se habla de Vaca Muerta , la referencia casi automática es la zona que rodea a Añelo, cuna de desarrollos como Loma Campana o Fortín de Piedra. Pero la formación shale abarca 36.000 kilómetros cuadrados, una extensión que triplica la superficie del Área Metropolitana de Buenos Aires y supera a Bélgica entera. Allí, entre 150 y 200 kilómetros al norte del epicentro productivo, terminó de consolidarse un frente que hasta hace poco pasaba inadvertido y que alimenta la esperanza de una recuperación petrolera en Mendoza.
El llamado Polo Norte extrajo en junio 79.869 barriles diarios de petróleo, por encima de la producción de provincias con una extensa trayectoria hidrocarburífera: Santa Cruz, con 51.451 barriles; Mendoza, con la misma cifra, y Río Negro, con 23.146. Si el Polo Norte fuera una provincia, hoy sería la tercera productora de crudo del país.
Siete bloques y cinco operadoras
La zona reúne siete áreas bajo el control de YPF, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Vista Energy. Sus historias de crecimiento son dispares, aunque, en casi todos los casos, vertiginosas. El bloque más productivo es Bajo del Choique, La Invernada, que Pluspetrol compró a ExxonMobil hace un par de años. En junio alcanzó los 39.902 barriles diarios, con un salto interanual del 230 por ciento que lo convirtió en uno de los pesos pesados del país.
Detrás aparece El Trapial Este, la apuesta de Chevron como operadora con el cien por ciento de participación en el Yacimiento Petrolífero Vaca Muerta. En Loma Campana, en cambio, interviene como socia de YPF. Allí, la producción de junio llegó a 22.343 barriles diarios, con una suba interanual del 58,66 por ciento.
Narambuena, un área íntegramente controlada por YPF, pasó de una producción casi nula el año pasado a 6.117 barriles diarios. Algo similar ocurrió en Los Toldos II Este, de Tecpetrol, que saltó de cero a 3.912 barriles en el mismo período.
Completan el mapa Bajo del Toro Norte, también de YPF, con 3.604 barriles diarios; La Escalonada, desarrollada por YPF, Pluspetrol, Shell y GyP mediante la sociedad Vaca Muerta Investments, con un nivel similar, y Águila Mora, de Vista Energy, la compañía que conduce Miguel Galuccio.
Este último bloque concentra una de las apuestas más fuertes del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones: una inversión proyectada de 5.800 millones de dólares para alcanzar los 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día.
El cuello de botella comienza a destrabarse
Hasta ahora, el principal freno para esta franja no fue geológico, sino logístico. La distancia respecto de Añelo y la falta de redes de transporte demoraron un desarrollo que este año aceleró de manera notable.
Esa limitación empieza a resolverse con dos obras: la ampliación Duplicar Norte, del sistema de Oleoductos del Valle, que conectará la zona con Puerto Rosales, y el sistema Vaca Muerta Oil Sur, cuyas exportaciones comenzarían en enero próximo.
Las metas que ya circulan entre las operadoras permiten dimensionar hacia dónde apunta la curva. Pluspetrol proyecta llevar Bajo del Choique hasta los 100.000 barriles diarios; Tecpetrol aspira a alcanzar los 70.000 en Los Toldos II Este, mientras que Chevron fijó un techo de 30.000 para El Trapial Este.
La suma de esos objetivos, junto con los del resto de los bloques, eleva las estimaciones del Polo Norte hasta los 300.000 barriles diarios en apenas un puñado de años, casi cuatro veces el nivel actual.
El desarrollo de infraestructura permite que se consolide la explosión del polo norte del yacimiento petrolífero Vaca Muerta
La lengua mendocina y el otro polo
El avance de la frontera productiva no se detiene en el límite neuquino. YPF, mediante una unión transitoria de empresas con Quintana TSB, desarrolla un plan de cinco perforaciones para evaluar la denominada lengua mendocina de la formación.
El proyecto incluye el bloque CN VII A, con una inversión cercana a los 30 millones de dólares, y contempla, junto con Paso Bardas Norte, un desarrollo potencial de 212 pozos horizontales sobre 102 kilómetros cuadrados. También existe margen para incorporar otros 122 pozos en una tercera capa productiva.
El Polo Sur y el desarrollo del GNL
Al mismo tiempo, el desarrollo del gas natural licuado comienza a delinear otro frente de expansión, esta vez hacia el oeste: el llamado Polo Sur. Allí, YPF trabaja junto con la italiana ENI y la emiratí XRG, perteneciente al grupo ADNOC, para asegurar el gas destinado a la exportación.
Esos bloques están ubicados al norte de la Comarca Petrolera de Cutral Co y Plaza Huincul, y al oeste de Añelo, en una zona que hoy registra escasa actividad. El proyecto sumará, junto con la producción de gas y petróleo asociado, una planta de separación de líquidos ricos.
A poco más de una década del inicio de Vaca Muerta, la formación continúa ampliando sus propios límites geográficos. El Polo Norte, que hace apenas un par de años era una referencia menor en los mapas de la cuenca neuquina, se perfila ahora como uno de los motores de la próxima etapa exportadora del país.