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Los mercados financieros tienen un plan y apunta al endeudamiento

"El próximo presidente volverá a obtener acceso a los mercados y será capaz de reunir tanto como 60 mil millones de dólares en deuda para el Estado nacional", vaticinan operadores.
Por Sección Economía
"Los mercados" tienen un plan para la Argentina, que implica anular la molesta injerencia de la política y volver a poner a la deuda pública -y privada- en el centro de un multimillonario negocio similar al que ya que realizaron los mayores grupos  económicos del país desde la dictadura militar hasta el año 2001.

La conclusión no resulta alocada si se leen las declaraciones de dos representantes de los mercados financieros en los últimos días, uno a un diario porteño y otro a una agencia de noticias  internacional.

A principios de mes, Claudio Porcel, de Balanz Capital Sociedad de Bolsa SA, le dijo a la agencia Bloomberg: "El próximo  presidente volverá a obtener acceso a los mercados y será capaz de reunir tanto como 60 mil millones de dólares en deuda para el  Estado nacional, las provincias y las empresas. No me puedo  imaginar un trabajo mejor".

Porcel, exdirector gerente de Argencard y "representante directo de una familia que ostenta más de seis décadas de intachable y privilegiada trayectoria en el mercado financiero y de capitales de nuestro país", según consta en el sitio web de su compañía, considera un mero trámite las elecciones del año  próximo.

Dice que los únicos candidatos con posibilidades son Danie Scioli, Sergio Massa y Mauricio Macri y vaticina que los tres  aplicarán las mismas políticas.

Por ejemplo, sostiene que la próxima gestión "pondrá fin" a los subsidios, que calcula en 4,2 por ciento del producto bruto.

Más aún, este ejecutivo afirma que en su discurso inaugural  ante el Congreso, el próximo presidente debería "poner fin" a los  controles en el mercado cambiario.

Otro hombre de "los mercados", Joaquín Cottani, exsecretario de Financiamiento durante la gestión de Domingo Cavallo en el Palacio de Hacienda y actual economista para América latina de la  calificadora de riesgo Standard & Poor's, dio a entender al diario La Nación que la Argentina tendría que reducir su gasto público "a la mitad".

"El problema más importante no es la capacidad de financiar los déficits, un tema que se arregla amigándose con el mundo y  abriendo la frontera a los organismos de crédito, sino bajando el  tamaño del gasto público, que aumentó 13 puntos porcentuales y que hay que reducirlo a la mitad, porque si no será difícil bajar la inflación. Si hiciera ese proceso, tendría la mayor chance de  recuperar el sendero de crecimiento", señaló Cottani.

La propuesta es conocida, porque es parte de lo que hizo la Argentina entre 1976 y 2001 en una dinámica que suele ser poco comentada en la prensa: por un lado el Estado se achica y recorta  su gasto; al mismo tiempo, el sector privado se endeuda en el exterior no para ampliar su capacidad productiva o crear más empleo, sino para colocar esos fondos en activos financieros locales, hacerlos rendir lo más posible y volver a girar esas  divisas al exterior.

Al mismo tiempo, el Estado se endeuda, más que nada para cubrir el hueco que deja la fuga de divisas -nada de mejorar la  infraestructura o los servicios sociales-.

Junto con el ritmo del endeudamiento crece el peso de la  mochila que implican para el Estado los intereses de esa deuda.

Los números que deja una dinámica de ese tipo son sabidos:

   - En 1975, la deuda externa total era de unos 7,7 mil millones de dólares, en 2001 de unos 146,3 mil. 

   - En 1975, la fuga de capitales rondaba los 6,5 mil millones de dólares, mientras que en 2001 llegó a unos 146 mil -así, lo fugado alcanza casi el mismo monto que el endeudamiento-.

   - Los intereses pagados por deuda externa en 1975 eran de 2,5 mil millones de dólares y para 2001 de 117,5 mil.

Los mercados tienen un plan y ya han hablado: ¿el sistema  político querrá reaccionar o preferirá sumarse a esa "fiesta"? Fuente: NA

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