Hay una pintada en la tapia blanca que rodea el cementerio de São Paulo. Dice así: Queremos transportes modelo-FIFA. Quedan dos días para que el balón eche a rodar en el lugar en el que el fútbol es algo más que un deporte. Pero la euforia deportivo-nacionalista de otros años de un país que adora el fútbol y a sus jugadores no existe. O por lo menos está contenida y aguarda a que los partidos empiecen.
8 de noviembre de 2026

