El geriátrico donde asesinaron a golpes a un anciano no tenía habilitación municipal
Se lo confirmaron al fiscal funcionarios de la Municipalidad de Guaymallén. Las pericias indicaron que el hombre no debía estar alojado en ese lugar. Investigarán si hay responsabilidad penal del dueño.
A horas del crimen de Francisco Olivera (85), el anciano asesinado a golpes en un geriátrico de Guaymallén, el caso sumó detalles más conmocionantes aún, debido a que el Hogar donde ocurrió el hecho no tenía la habilitación municipal para funcionar como tal.
Como si esto fuera poco, un adelanto del Cuerpo Médico Forense indicó que el supuesto agresor, José Diaz (77), tiene demencia senil, por lo que no debería haber estado alojado en ese lugar.
Ante esto, el fiscal que instruye la causa, Juan Ticheli, ordenó una serie de pericias para determinar si los dueños del lugar tienen responsabilidad penal en el caso.
Esto será lo más importante en el expediente que investigará el magistrado. Es que las pericias terminaron de ratificar que el agresor no es consciente de sus actos, por lo tanto, es inimputable y ya fue internado en el hospital psiquiátrico El Sauce.
A lo largo de toda la jornada, Ticheli recibió algunos informes y la declaración de varios testigos. Esto comprometió a los dueños del hogar Mis Sueños, debido a que los peritos sostuvieron que Diaz no estaba debidamente controlado como su enfermedad lo necesita.
Por su cuadro, es necesaria una atención permanente y un control en todo momento. Esto no ocurría. Había una mujer para controlar a 10 abuelos, indicó una alta fuente judicial.
Además, esto fue corroborado por el propio fiscal, quien revisando la historia clínica del acusado, se detectó que este no era revisado permanentemente.
Ahora el fiscal intenta determinar desde cuándo funcionaba ese hogar, sin su habilitación. En ese sentido se cree que el mismo estaba abierto desde hace, por lo menos, un año.
Mientras la investigación avance, el geriátrico seguirá abierto. Según explicó Ticheli, la clausura deberá ser una decisión de la comuna. Entonces, los otros nueve abuelos seguirán viviendo en el hogar de calle Godoy Cruz al 2.300.
Por el momento, está descartado que el dueño declare en la causa como testigo, en tanto que con el avance de las medidas, podría ser acusado. El fiscal va a ver si hay delito, y en ese caso, qué delito, explicó una fuente cercana a Ticheli.
Salvando las diferencias, es parecido al caso Cromañón. El dueño del boliche no fue responsable directo de las muertes, pero en el lugar había una serie de negligencias y groserías, que tuvo que responder por eso, explicó otra fuente judicial.
Para los próximos días, se espera que la necropsia confirme la causa de muerte del anciano que, en principio, sería por golpes de puño en la cara.