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CONTRA EL COMERCIO ILÍCITO

La aplanadora AFIP pasó por Mendoza y destruyó miles de productos tóxicos

Entre los artefactos nocivos para la salud hay termos, celulares, neumáticos, pilas, baterías y cigarrillos. El volumen de la mercadería alcanza los 1.300 metros cúbicos.
Por Sección Economía

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) destruyó más de 100.000 productos nocivos para la salud que habían sido secuestrados por la Aduana en los últimos dos años en distintos operativos realizados en todo el país, y eliminados del circuito comercial.  El procedimiento se realizó en una planta de tratamiento de residuos en el departamento de Maipú, "cumpliendo con los estándares más elevados de seguridad y cuidado del medio ambiente", según informaron desde la entidad.

Entre los artículos destruidos se encuentran cigarrillos, 17.000 termos tóxicos, 12.000 CD´s y DVD´s falsificados, 2.700 relojes y 750 películas falsificadas. Además, hay 1.200 neumáticos, 60.000 pilas usadas, 2.500 celulares y 5.000 baterías.

El proceso de destrucción se realizó en dos etapas. En la primera, que ocurrió días pasados, se trituraron los relojes, los CD´s y DVD´s, las pilas y baterías. Y hoy, los termos, celulares, neumáticos y cigarrillos.

"Con este procedimiento estamos protegiendo al comercio lícito y a la industria nacional, impidiendo el ingreso de productos que dañan la salud pública o la seguridad de las personas. Cabe destacar que esta mercadería ha incumplido con la normativa específica en rubros tan sensibles como los juguetes o medicamentos”, expresó un funcionario de la AFIP.

La mercadería representaba un riesgo potencial para la salud de la población y, por ese motivo, se impidió su comercialización y se anuló la posibilidad de ser donada.

El apoderado de la Cámara Argentina de Fabricantes de Vidrio, Carlos Bender, que presenció la destrucción realizada por la AFIP, afirmó que "los termos no estaban hechos con acero, sino con chatarra". El empresario destacó la decisión de destruirlo y agregó que "es muy importante que la población tome conciencia de que estos productos son tóxicos y están prohibidos por el Código Alimentario Argentino".

"Nosotros como auxiliares del servicio aduanero apoyamos estas medidas que favorecen a la industria nacional y destacamos los nuevos métodos de control que despliega la AFIP", dijo Miguel Valdez, presidente del Centro de Despachantes de Mendoza y representante de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo.

Para la destrucción de los productos, la AFIP seleccionó una empresa de reciclado, ubicada en Maipú, que posee su propia planta de tratamiento de residuos habilitada, la cual certifica la calidad de los procesos bajo normas ISO, que cumple con el Programa Provincial de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos y con la legislación nacional en materia de protección del medio ambiente, seguridad e higiene.

Una vez destruida la mercadería, todas sus partes, desechos o residuos se trituran para relleno sanitario o se inutilizan para evitar la constitución de un nuevo producto. Por ejemplo, en el reciclado de un termo, se separan las partes plásticas -para reciclar o moler y utilizar como relleno sanitario- y el acero, que luego se destina a un proceso de fundición para reutilizarse en productos que no serán de consumo humano.

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