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Mercado interno

Con 955.000 unidades vendidas, el 2013 fue el año de los automóviles

El patentamiento de vehículos cero kilómetro aumentó 13,5% comparado con 2012. Sólo en Mendoza se vendieron 37.799 unidades 0 km, un 15,25% más que hace un año.
Por Sección Economía

Las ventas de autos en 2013 estuvieron a un tris de alcanzar la ansiada meta psicológica de un millón de unidades. El patentamiento de vehículos cero kilómetro aumentó 13,5% comparado con 2012, y cerró el año en 955.000 unidades.

Sólo en Mendoza se patentaron durante todo el 2013 un total de 37.799 unidades, entre automóviles y comerciales livianos y pesados, lo que marca un aumento del 15,25% contra las 32.798 automotores comercializados en todo el 2012.

A este ritmo, en Mendoza se vendieron 103,5 automóviles en cada uno de los 365 días del 2013, según datos aportados por ACARA.

Pero el presidente de la Asociación de Concesionarios (ACARA), que dio a conocer las cifras finales del año, no pudo celebrar un festejo completo.

“Completamos un 2013 récord, lo que debería ser motivo de profunda alegría, pero la realidad es que tenemos sentimientos encontrados”, dijo Abel Bombrad a los periodistas.

Se refería al fuerte aumento en los impuestos internos para los autos de alta gama. De hecho, las cifras de ACARA muestran que las ventas de las concesionarias se aceleraron en diciembre, cuando aumentaron 31% comparado con el mismo mes de 2012, debido en parte a que los consumidores se apresuraron a cerrar operaciones en anticipación a la entrada en vigencia del impuesto, en el primer día hábil de enero.

Pero la producción de vehículos está contando otra historia. Entre julio y noviembre, acumula una caída del 5,4% en términos interanuales. La meta del millón de unidades estará más lejos de alcanzarse en 2014.

La ironía del impuestazo a los autos de alta gama es que afecta en buena medida a la producción nacional. En la división del trabajo de las multinacionales automotrices dentro del Mercosur, los modelos baratos y masivos se concentran en Brasil y los más sofisticados en la Argentina.

El problema de la industria automotriz es que tiene una balanza comercial deficitaria: cuanto más produce, más importa. Para ahorrar divisas, las autoridades aumentaron los impuestos internos para restringir la demanda y acordaron con las terminales reducir las importaciones en 20% durante este año.

No es lo que se dice un ejemplo de política industrial, dirigida a uno de los sectores manufactureros que más brilló en los últimos años y que ahora previsiblemente contribuirá a un mayor enfriamiento de la economía.

Pero la sustitución de importaciones, que debería ayudar a equilibrar el comercio de autopartes, requiere tiempo, un recurso cada vez más escaso para la política económica, encerrada en las urgencias de la coyuntura. Fuente: Clarín y ACARA

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