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Análisis

Una carrera desesperada para frenar la fuga de dólares del Banco Central

La decisión de subir al 35% el cargo a los gastos con tarjeta en el exterior y extenderlo a la adquisición de billetes para viajar busca amortiguar el acelerado ritmo de pérdida de reservas.
Por Sección Economía

La decisión de subir al 35% el cargo a los gastos con tarjeta en el exterior y extenderlo a la adquisición de billetes para viajar busca amortiguar el acelerado ritmo de pérdida de reservas, que  van rumbo a perforar el piso de los 30.000 millones de dólares.

Las alarmas vienen sonando desde hace meses, pero se empezaron a escuchar con más fuerza a partir de octubre y, sobre todo, en noviembre, cuando la caída de reservas alcanzó niveles sorprendentes, de 2.100 millones de dólares, la pérdida más alta  en cinco años.

El déficit turístico -la diferencia entre lo que gastan los argentinos en el exterior y lo que dejan los extranjeros en el país- apunta a U$S 10.000 millones este año, según los últimos  datos del Mercado Único y Libre de Cambios del Banco Central.


En el 2012, el déficit de la balanza turística había arrojado  unos U$S 3.000 millones en 2012, es decir que este año más que se  triplicó.

l problema es que desde la instalación del cepo cambiario las compras en el exterior se convirtieron en una herramienta para  fugar dólares.

La pregunta que el gobierno no puede responder es cuál es la razón por la que a la gente le queman los pesos en las manos y busca desprenderse rápido de los mismos, ya sea adquiriendo  divisas o bienes.

Una parte de la respuesta viene dada por la emisión de moneda descontrolada que hizo Mercedes Marcó del Pont durante su gestión  al frente del Banco Central, con aval de la Casa Rosada.



Cristina Kirchner dejó imprimir moneda sin respaldo con tal de poder adquirir los dólares de las exportaciones agropecuarias, pagar las importaciones de combustibles y recalentar el consumo en  forma artificial en un año electoral.

La cuenta se está pagando ahora y es elevada, ya que incluye  niveles inflacionarios cada vez más altos.

La penalización para quienes viajen al exterior llegó también con ampliación del cepo, ya que ahora no sólo habrá un cargo más alto por las compras con tarjeta, sino que también se deberá pagar un 35% más para acceder a moneda extranjera, aún en casos en que  sean autorizados por la AFIP, como siempre a regañadientes.

El cepo cada vez más ajustado se puede traducir, además, en un encarecimiento de los costos internos para ir de vacaciones en el  país.

A partir de esta medida que desalentará los viajes al exterior, se esperan aumentos en los alquileres para este verano en los distintos lugares de descanso y esparcimiento, y también en el resto de los bienes y servicios, es decir, más inflación. Fuente: NA

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