Irán elevó nuevamente el tono de sus advertencias contra Estados Unidos y varios países de Medio Oriente. Sucede que el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya difundió el domingo un comunicado en el que advirtió que si la administración de Donald Trump comete "cualquier error", sus posiciones en la región serán blanco de "ataques continuos, efectivos y dolorosos, sin limitación ni reserva alguna".
La advertencia también alcanza a países de la región
El comunicado de uno de los principales centros de conducción militar de Irán no se limitó a Estados Unidos. Teherán también apuntó contra aquellos países de Medio Oriente que, según su interpretación, respalden las acciones estadounidenses contra Irán.
Las autoridades militares iraníes señalaron que, si esos gobiernos mantienen lo que calificaron como una "política de doble rasero" y se alinean con la "agresión" estadounidense, ya no podrán esperar "contención ni indulgencia de las poderosas fuerzas armadas de Irán".
Las advertencias se conocieron después de una reunión realizada en Alemania, en la que participaron altos mandos militares estadounidenses, israelíes y de distintos países árabes, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Egipto.
De acuerdo con medios internacionales, el jefe del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), Brad Cooper, quien convocó al encuentro, aseguró que las fuerzas estadounidenses permanecerán en la región pese a los ataques iraníes contra bases norteamericanas. También habría informado sobre planes para ampliar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
Qué exige Irán para retomar las negociaciones
En paralelo a las amenazas militares, desde Teherán endurecieron sus condiciones para cualquier eventual negociación con Washington. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó que no habrá retorno al escenario previo de las negociaciones ni reapertura del estrecho de Ormuz mientras Estados Unidos no acepte las condiciones planteadas por Irán.
Entre las exigencias mencionadas por las autoridades iraníes se encuentran:
Liberación de activos iraníes congelados;
Finalización de la guerra en todos los frentes;
Levantamiento del bloqueo a puertos y buques iraníes;
Compromiso de Estados Unidos de no intervenir en los asuntos internos de Irán;
Reconocimiento de los que Teherán considera sus derechos legítimos.
Estos reclamos están vinculados con el acuerdo alcanzado en junio, que buscaba establecer las condiciones para avanzar hacia un entendimiento definitivo y abordar, entre otros asuntos, el futuro del programa nuclear iraní.
En la misma línea, Rezaei sostuvo que Washington debería cumplir primero con las condiciones planteadas por Teherán antes de iniciar nuevas conversaciones. "El mensaje de Teherán es claro e inequívoco: si Washington quiere salir del atolladero en el que se ha metido y evitar enredarse aún más, no tiene más remedio que aceptar los derechos y las condiciones de Irán", afirmó en un mensaje publicado en X.
El estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo y gas, vuelve así a quedar en el centro de la escalada. La disputa por su apertura, sumada a las amenazas contra bases estadounidenses, mantiene elevada la tensión entre Irán, Estados Unidos y sus aliados regionales.