La industria de Hollywood quedó conmocionada ante uno de los fraudes más costosos y extravagantes de la era del streaming. El director estadounidense Carl Rinsch fue condenado a 30 meses de prisión efectiva tras comprobarse que desvió 11 millones de dólares provistos por Netflix para una serie de ciencia ficción, utilizándolos en beneficio propio.
¿Quién es el cineasta y cómo ejecutó la multimillonaria estafa a Netflix?
Rinsch, de 48 años y conocido en el ambiente por haber dirigido la película 47 Ronin, había firmado un ambicioso acuerdo con la plataforma para desarrollar la producción White Horse (también llamada Conquest). Tras haber recibido inicialmente unos 44 millones de dólares, el realizador alegó que necesitaba una inyección extra de 11 millones para concluir el rodaje. La compañía transfirió los fondos, pero el proyecto jamás se terminó.
En lugar de encender las cámaras, los fiscales federales probaron que el realizador desvió el dinero a cuentas personales para realizar inversiones de alto riesgo en la bolsa y en el mercado de las criptomonedas. Con las ganancias obtenidas, Rinsch se dedicó a una extravagante seguidilla de compras suntuosas que incluyeron cinco autos Rolls-Royce, una Ferrari, indumentaria de diseñador y un reloj suizo de casi 400.000 dólares.
director Carl Rinsch
El pedido de clemencia de Keanu Reeves y su salud mental
La condena dictada por el juez Jed Rakoff resultó notablemente inferior a los 11 años que pretendía la acusación debido a que se consideró el delicado estado psicológico del imputado. Familiares y amigos enviaron cartas de apoyo describiendo un grave deterioro en su conducta desde 2019, asegurando que el cineasta manifestaba delirios en los que afirmaba hablar con "fuerzas divinas" o predecir la caída de rayos.
director Carl Rinsch (1)
Entre los testimonios de clemencia se destacó el del reconocido actor Keanu Reeves, amigo cercano del acusado, quien detalló ante el tribunal haber intentado en el pasado brindarle asistencia médica profesional sin éxito. Reeves alegó que la salud mental del realizador se encontraba severamente comprometida por el uso indebido de medicación, lo que terminó amplificando sus conductas de autosabotaje financiero.
A pesar de los atenuantes de salud, el veredicto obliga a Carl Rinsch a ingresar a prisión el próximo 1 de septiembre, además de imponerle la devolución total de los 11 millones de dólares a la empresa de entretenimiento, cerrando una de las apuestas más frustrantes y costosas en la era de las plataformas.