Qué lindo era cuando llegaba el domingo y todo parecía más lento, más cálido, como si el tiempo se sentara a la mesa con nosotros. La familia se reunía entre charlas sin apuro, risas que se mezclaban con miradas cómplices y ese chisme inevitable que recorría la mesa.
El domingo que vuelve a la mesa: la receta de ñoquis de la abuela que todos recuerdan
Te invitamos a revivir los domingos en familia con esta receta de ñoquis caseros, llenos de tradición y sabor como los de la abuela.
Y entre todo eso, había una presencia que lo llenaba todo: la abuela. Bastaba con que el mediodía se acercara para que la cocina empezara a anunciar algo mágico. Entonces aparecían esos platos únicos: unos exquisitos ñoquis de papa, capaces de guardar en el recuerdo esos momentos en familia. Si querés revivir esas épocas, Lucía “Chicha” Ortega te muestra la receta de esta clásica comida.
Ñoquis de papa caseros: la receta clásica paso a paso
Para los ñoquis de papa caseros vas a necesitar: 1 kg de papas, 1 taza y 1/4 de harina 0000 (aprox. 350 g), 1 huevo grande o 2 huevos chicos, y sal y pimienta a gusto. Con pocos ingredientes básicos se logra una masa simple y rendidora, de esas que siempre terminan resolviendo una buena comida en casa.
Una vez que tengás todo, es momento de ponerse manos a la obra. Colocar las papas en una olla con agua fría y sal, y llevar a hervor hasta que estén bien tiernas. Luego retirarlas, pasarlas por agua fría, dejar entibiar apenas, pelarlas y cortarlas en cubos, como primer paso de una preparación clásica.
A continuación, pisarlas hasta obtener un puré sin grumos. Agregar sal y pimienta, incorporar la harina en forma de lluvia junto con los huevos batidos, y unir todo hasta formar una masa homogénea. Llevar a la heladera por unos minutos para que tome consistencia y sea más fácil de trabajar.
Después, tomar porciones de masa y formar rollos finos. Cortar en pequeños trozos de aproximadamente 2,5 cm y pasarlos por un tenedor para darles la forma clásica. Colocarlos sobre una superficie enharinada para que no se peguen.
Por último, poné a hervir abundante agua con sal gruesa y cociná los ñoquis. En cuanto empiecen a subir a la superficie, estarán en su punto justo. Retiralos con una espumadera y servilos sin demora, bien calientes, cubiertos con una salsa generosa y una lluvia de queso rallado. Ese remate final es clave, porque potencia todo el sabor del plato.
Para seguir disfrutando de los sabores que atraviesan generaciones, Lucía “Chicha” Ortega también enseña cómo preparar pastelitos de membrillo caseros, una receta que une tradición y mesa familiar en cada bocado.