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La historia de Hefesto Café: de un carrito en la plaza a cumplir el sueño de tener su propio local

Emiliano Devita, el dueño de Hefesto Café pasó por Visión Empresa y contó cómo transformó un carrito en la plaza de Maipú en su propia cafetería.

Por Erika García

Emiliano Devita tiene 26 años y es el creador de Hefesto Café. En Visión Empresa, el joven emprendedor mendocino repasó el camino que lo llevó de vender café con un carrito en la plaza de Maipú a inaugurar su propia cafetería, una historia marcada por el esfuerzo y la perseverancia.

El recorrido no fue lineal ni sencillo. Antes de encontrar su camino, Emiliano atravesó dudas, carreras inconclusas, trabajos que no terminaban de convencerlo y esa presión que muchas personas sienten al salir de la escuela: estudiar, trabajar, elegir rápido y no “perder tiempo”.

“Sentía esa presión que te va comiendo. No sabía qué hacer. Empezaba carreras, las dejaba, empezaba trabajos y también los dejaba. Hasta que en un momento dije: voy por algo mío”, contó en el ciclo de entrevistas de Andino Streaming, conducido por Erika García.

Emi Devita - Hefesto Café

De un carrito en la plaza al primer café

La historia de Hefesto Café empezó de una manera tan simple como simbólica: con un carrito de supermercado, tablas de un aserradero y muchas ganas de hacer algo distinto. “Arrancamos en Coquimbito con un carrito de supermercado, vendiendo café en termo. Después nos fuimos a la plaza de Maipú como café de especialidad”, contó Emiliano.

Desde el primer día tuvo claro que no quería ser visto solamente como un vendedor ambulante de café. Quería construir una marca, una identidad y una experiencia. “Nos concentramos mucho en la marca, en no salir como solamente un vendedor de café ambulante. Queríamos que la gente nos reconociera desde el día uno como el objetivo que teníamos: ser una cafetería”, explicó.

El primer empujón llegó de la mano de las redes sociales. Emiliano empezó a mostrar todo el proceso en TikTok: los comienzos, los errores, las pruebas, la construcción del carrito y cada pequeño avance. Esa comunidad virtual, con el tiempo, se transformó en clientes reales.

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¿Por qué Hefesto?

El nombre del emprendimiento también tiene una historia. Hefesto, en la mitología griega, es el dios de la forja, del fuego y de los artesanos. Para Emiliano, esa idea conectaba directamente con el café de especialidad.

“El café de especialidad tiene una parte artesanal muy bonita, que es cuidar todo el proceso desde el grano hasta la taza”, explicó. Ese cuidado, aseguró, no está solo en el producto, sino también en la forma de atender a cada persona. Para él, Hefesto no es únicamente una cafetería: es un momento, una charla, una pausa en la mañana de alguien.

El desafío de empezar cuando todo cuesta

El camino tuvo momentos difíciles. Hubo frío, lluvia, máquinas rotas, incertidumbre económica y días en los que había que levantarse igual, abrir el depósito, sacar el carrito, llevarlo a la plaza, preparar todo y salir a vender.

Lo más difícil fue empezar. Después, una vez que vas, ya vas. Pero levantarte todos los días por algo que sabés que es tuyo es una prueba”, sostuvo. Emiliano también tuvo que aprender sobre números, costos, inversiones, aumentos, stock, redes sociales y atención al cliente. Al principio, todo era ensayo y error.

“No tenía idea de la parte financiera. Había plata guardada y tenía que aprender qué hacer, dónde invertir, cómo dividir lo que entraba y cuándo aumentar”, relató. Con el tiempo, la ayuda de capacitaciones, asesores y personas que fueron apareciendo en el camino le permitió profesionalizar el proyecto.

Emi Devita - Hefesto Café

Las redes sociales como motor

Para Emiliano, las redes fueron una parte fundamental del crecimiento de Hefesto Café. No las ve como un complemento, sino como una herramienta clave para que la gente conozca la historia. “Yo le debo todo a eso. Para mí es fundamental. Hay un 80% del cliente al que no le estás dando atención si no tenés redes sociales”, afirmó.

Su objetivo es ambicioso: quiere que Hefesto sea una de las cafeterías más conocidas de Mendoza, no solo por el producto, sino por la historia que representa. “Tengo una meta grande: que sea la cafetería más conocida en Mendoza por la historia, por lo que genera y también por el producto”, dijo.

El día que la gente ayudó a levantar el sueño

Después de tres años en la plaza de Maipú y uno anterior con el primer carrito, llegó la posibilidad de dar el salto al local. El lugar apareció casi como una señal: una seguidora le avisó que se desocupaba un espacio frente a la plaza, muy cerca de donde la gente ya lo conocía.

Emiliano fue a verlo, después volvió con personas de confianza y finalmente sintió que era ahí. “Mi mamá es como mi talismán. Le dije: vieja, vos decime sí o no. Y me dijo que sí, que lo sentía bonito”, contó.

El nuevo local de Hefesto Café abrió hace apenas unos días en calle Sarmiento, frente a la plaza departamental de Maipú. Para muchos clientes, fue una alegría verlo bajo techo, pero con la misma esencia de siempre.

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La familia, una luz en la tormenta

Sobre el final de la entrevista, Emiliano habló de su familia con emoción. Reconoció que sus padres, su hermano, su cuñada y su entorno cercano fueron fundamentales para sostenerlo en los momentos difíciles.

“La familia muchas veces puede ser una luz en la tormenta o la tormenta misma. En este caso, fue una luz en la tormenta”, dijo. También aseguró que no se arrepiente de los errores cometidos, porque cada uno le enseñó algo necesario para seguir creciendo. “Los errores son parte del camino. Si no los tenés, nunca vas a aprender”, reflexionó.

“Estoy feliz, pero siempre apuntando a crecer”

Hoy, con el local recién inaugurado, Emiliano todavía siente que no terminó de procesar todo lo que pasó. Sigue en movimiento, pensando contenidos, ajustando la carta, organizando el equipo y proyectando el futuro.

“Todavía no frenamos. Abrimos gracias a Dios y al amor de mucha gente. Han sido días muy hermosos, con mucha carga”, contó. Cuando le preguntaron si estaba contento con la vida que tiene actualmente, no dudó.

“Sí, estoy feliz. Siempre apuntando a seguir, crecer y mejorar”, cerró. La historia de Emiliano Devita y Hefesto Café es, en definitiva, la historia de un joven que encontró su camino haciendo. Un emprendimiento que nació en la calle, creció con la gente y hoy tiene casa propia en Maipú.

Mirá la entrevista completa

La charla completa con Emiliano Devita, dueño de Hefesto Café, está disponible en el canal de YouTube de Andino Streaming.

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