Gabriel Parra, nacido en San Rafael e integrante de la asociación mendocina Fénix Juniors Rescue, fue uno de los 17 voluntarios que participaron de una segunda misión de asistencia en las zonas afectadas por los terremotos registrados en Venezuela y Colombia. Desde Noticiero Andino contamos esta historia de vida.
Historia de vida: un rescatista de San Rafael contó la dramática experiencia tras los terremotos en Venezuela y Colombia
Gabriel Parra integra Fénix Juniors Rescue y formó parte de una brigada de 17 voluntarios que trabajó en zonas afectadas por terremotos. Relató las difíciles tareas de búsqueda entre edificios colapsados.
La experiencia dejó historias de solidaridad, agradecimiento y también escenas difíciles de olvidar para quienes participaron de las tareas de búsqueda y rescate entre edificios destruidos y poblaciones devastadas.
Para Parra, uno de los mayores desafíos es enfrentarse cara a cara con la magnitud de una tragedia en la que familias enteras perdieron la vida y numerosos poblados quedaron seriamente afectados. "Hay muchísimos sitios de trabajo donde se va accediendo piso por piso para ir recuperando o salvando vidas. La verdad que es algo difícil de expresar en palabras", relató el rescatista sanrafaelino.
La búsqueda entre los edificios colapsados tras el terremoto
Parra explicó que la tarea de los brigadistas tiene un doble objetivo: encontrar personas con vida y recuperar los cuerpos de quienes quedaron atrapados bajo los escombros. "Las familias necesitan a sus seres queridos, necesitan darle a los que han fallecido la santa sepultura. Y si surge algún milagro, también necesitan a esa persona con vida", expresó.
El sanrafaelino trabajó junto a otros brigadistas de la zona, entre ellos Héctor e Inés, en una de las intervenciones más dolorosas de la misión. El equipo logró recuperar los cuerpos de una familia integrada por un padre, una madre y sus dos hijos que había quedado atrapada tras el derrumbe de un edificio.
Sin embargo, el operativo continuó en el mismo lugar debido a que otras ocho personas permanecían desaparecidas.
Familias que esperan junto a los escombros
Una de las imágenes que más impactó a los rescatistas fue la de los familiares que permanecen durante horas e incluso noches enteras cerca de las estructuras derrumbadas esperando novedades. "Las familias acampan y duermen afuera de las estructuras colapsadas. A medida que avanzamos piso por piso, se acercan y colaboran muchísimo", contó Parra.
El brigadista también destacó la solidaridad de los habitantes venezolanos y la colaboración que reciben los equipos internacionales que participan de las tareas de emergencia.
La ayuda que llegó desde San Rafael
Mientras los brigadistas trabajan en las zonas afectadas, en Mendoza también se organizaron acciones solidarias destinadas a colaborar con la misión. Parra destacó que en San Rafael se impulsó una campaña para reunir insumos médicos, a la que también se sumaron integrantes de las comunidades venezolanas de San Rafael y otros puntos de la provincia. "Acá estamos poniendo lo mejor de nosotros; es un esfuerzo extra todos los días", aseguró.
Finalmente, el rescatista agradeció el acompañamiento recibido desde su ciudad natal. "Agradecerle a todo el pueblo sanrafaelino que ha colaborado de una u otra manera y nos ha mandado un montón de mensajitos y un montón de energías", concluyó.