Faltan algunas semanas para que el Teatro Griego Frank Romero Day vuelva a encender sus luces y los motores de la Fiesta de la Vendimia ya funcionan a pleno en el Julio Le Parc. Allí, desde hace dos semanas, se han puesto en marcha los talleres oficiales de vestuario, el corazón logístico donde se materializa la estética de la edición 2026.
Fiesta de la Vendimia: comenzó la confección del vestuario para una edición histórica
Un equipo de 50 profesionales ya trabaja en el Julio Le Parc para confeccionar y restaurar más de 7.500 piezas que serán parte de la Fiesta de la Vendimia
Fiesta de la Vendimia: el vestuario, en números
Bajo la supervisión de Mirta Giménez, una referente con ocho años de experiencia en el área, el taller de costura se ha convertido en una verdadera fábrica de identidad mendocina.
El desafío no es menor: vestir una de las fiestas populares más grandes del mundo requiere una precisión técnica que mezcla el diseño industrial con la artesanía fina.
La escala del trabajo para esta edición se traduce en cifras que impactan y demuestran la complejidad del detrás de escena. Según detalló Giménez, el volumen de indumentaria previsto para este año oscila entre las 7.000 y 7.500 prendas.
La estrategia de producción para el 2026 se divide en dos grandes ejes:
-
Revalorización y reciclaje: el 70% del vestuario total será recuperado de fiestas anteriores. Esta decisión, impulsada por el director Pablo Perri, busca no solo la eficiencia de recursos, sino también un sentido simbólico: que el arte de antiguos vestuaristas y modistas vuelva a pisar el escenario en el marco del 90° aniversario.
-
Nuevas confecciones: el 30% del vestuario restante corresponde a diseños originales para los cuadros inéditos de la puesta. Para ello, se han adquirido y comenzado a intervenir aproximadamente 5.300 metros de tela. Entre ellos, están los trajes para el cuadro de Tango.
El equipo detrás del brillo
Para procesar semejante volumen de ropa, se ha conformado un equipo de 50 personas que trabajan de forma sincronizada. "Tenemos gente en máquinas rectas, Overlock, planchado, lavado y servicios generales, además del personal de depósito y el área de vestuario especial", explicó la supervisora.
Este "batallón" de costura tiene la responsabilidad de asegurar que cada prenda no solo sea estéticamente impecable, sino también funcional para las exigencias coreográficas de los bailarines y la durabilidad que requiere el clima del teatro griego.
Sin "spoilear" las sorpresas que guarda la puesta en escena, Giménez anticipó que el público se encontrará con innovaciones visuales nunca antes vistas, integrando lo antiguo con lo moderno en una coreografía de texturas y colores que promete estar a la altura de casi un siglo de historia.