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Yacimiento petrolífero Vaca Muerta

Vaca Muerta impulsa a Neuquén: podría ser la provincia que más exporte en cinco años

Vaca Muerta podría llevar a Neuquén del cuarto al primer lugar exportador del país hacia 2031, desplazando a Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

Por Marcelo López Álvarez

Durante décadas, el mapa delas exportaciones argentinas pareció tener posiciones casi inamovibles. Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, sostenidas fundamentalmente por la agroindustria, concentraron buena parte de las ventas argentinas al exterior. Pero la expansión de Vaca Muerta amenaza con modificar ese orden de manera mucho más acelerada de lo que parecía posible hace apenas unos años.

Un trabajo elaborado por el IERAL de Fundación Mediterránea proyecta que Neuquén podría convertirse en la principal provincia exportadora de la Argentina hacia 2031, impulsada por el crecimiento de la producción de petróleo y gas no convencional y por una serie de grandes obras que permitirán llevar esa producción hasta los mercados internacionales.

La transformación sería profunda. Neuquén superaría a Córdoba en 2027, desplazaría a Santa Fe en 2028 y podría alcanzar a Buenos Aires entre 2031 y 2032, dependiendo fundamentalmente de la evolución del precio internacional del petróleo y de que los grandes proyectos previstos se concreten en los plazos anunciados.

De estar fuera del top diez a disputar el liderazgo

En 2025, Buenos Aires exportó US$ 31.684 millones, Santa Fe US$ 16.190 millones y Córdoba US$ 10.913 millones, manteniendo la composición tradicional del podio exportador argentino.

Neuquén, sin embargo, viene avanzando a una velocidad superior. Entre 2021 y 2025 casi multiplicó por siete sus exportaciones en términos reales y se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento de las ventas externas argentinas.

El ascenso en el ranking fue extraordinario. En 2021 Neuquén ocupaba el puesto 14 entre las provincias exportadoras y apenas un año después saltó al cuarto lugar.

En los últimos doce meses, además, la distancia que la separaba de Córdoba se redujo hasta aproximadamente US$ 3.300 millones, una brecha que, según las estimaciones del IERAL, podría desaparecer en 2027.

La expansión neuquina también modificó el equilibrio de la Patagonia. Las exportaciones de la región pasaron de alrededor de US$ 7.400 millones en 2021 a más de US$ 13.000 millones en 2025, mientras que la participación de Neuquén dentro de ese total saltó del 13% al 50%.

Neuquén y Vaca Muerta pueden destronar a las principales provincias exportadoras de Argentina

El cambio tiene nombre propio: Vaca Muerta

La explicación detrás de ese salto está fundamentalmente en Vaca Muerta y en la aceleración de la producción de hidrocarburos no convencionales.

Pero producir más petróleo o gas no es suficiente. Durante años, uno de los principales límites de la cuenca neuquina fue la capacidad para transportar esa energía hacia los puntos de exportación. Ese cuello de botella empieza a desaparecer.

Una de las obras centrales es el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un oleoducto de 437 kilómetros que llevará petróleo desde Neuquén hasta la terminal de Punta Colorada, en Río Negro.

Según el trabajo del IERAL, la obra comenzaría a operar hacia fines de 2026 y permitiría realizar los primeros embarques durante los primeros meses de 2027.

Su capacidad inicial rondará los 180.000 barriles diarios, posteriormente alcanzaría los 550.000 barriles por día durante la segunda mitad de 2027 y podría ampliarse hasta los 700.000 barriles diarios.

A esto se suman la ampliación del sistema de Oldelval y la reactivación del Oleoducto Trasandino, que permitirían elevar fuertemente la capacidad total de exportación.

El gas también entra en escena

La segunda transformación será el ingreso de Argentina al negocio internacional del gas natural licuado (GNL).

El consorcio Southern Energy, integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, prevé instalar en el Golfo San Matías dos buques de licuefacción.

El primero, Hilli Episeyo, comenzaría a operar durante el segundo semestre de 2027, mientras que una segunda unidad lo haría hacia fines de 2028. Entre ambos podrían producir aproximadamente 6 millones de toneladas de GNL por año.

El proyecto ya cuenta con una señal comercial concreta. Southern Energy firmó con la empresa alemana SEFE un contrato para proveer 2 millones de toneladas anuales durante ocho años.

Para Neuquén, sin embargo, el impacto exportador comenzaría a contabilizarse principalmente desde 2028, cuando esté terminado el gasoducto que conectará específicamente Vaca Muerta con esas instalaciones.

Argentina LNG, el proyecto que podría cambiar la escala

El salto decisivo podría producirse con Argentina LNG, el megaproyecto encabezado por YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG.

El proyecto contempla dos unidades flotantes de licuefacción capaces de producir inicialmente unos 12 millones de toneladas anuales, volumen que podría ampliarse posteriormente hasta 18 millones.

La inversión estimada alcanza los US$ 51.000 millones, una cifra que, de concretarse, la convertiría en la mayor inversión de la historia argentina.

Durante agosto de 2026 el proyecto solicitó su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La decisión final de inversión está prevista para fines de este año y el comienzo de las operaciones se proyecta para 2031.

Ese año aparece precisamente como el punto de inflexión en las proyecciones exportadoras.

Neuquén podría exportar US$ 34.300 millones en 2031

El escenario base elaborado por IERAL supone que la producción de petróleo de Neuquén crecerá 23% durante 2027 y luego continuará aumentando, aunque a un ritmo progresivamente menor, hasta estabilizarse cerca de 1,5 millones de barriles diarios en 2035.

Bajo esas condiciones, Neuquén superaría a Córdoba en 2027 y alcanzaría el tercer lugar del ranking nacional.

Sólo un año después, con VMOS trabajando a plena capacidad y la producción todavía creciendo con fuerza, superaría a Santa Fe y pasaría al segundo puesto, con exportaciones cercanas a los US$ 18.400 millones en 2028.

La gran disputa aparecería después.

Si el precio del petróleo baja gradualmente hasta US$ 70 por barril hacia 2035, el ingreso de Argentina LNG permitiría que las exportaciones neuquinas alcanzaran alrededor de US$ 34.300 millones en 2031.

Con ese nivel de ventas externas, Neuquén superaría por primera vez a Buenos Aires.

La tendencia continuaría durante los años siguientes. Para 2035, las exportaciones neuquinas podrían aproximarse a los US$ 37.000 millones, unos US$ 2.000 millones por encima de las proyectadas para Buenos Aires.

El petróleo será la variable decisiva

El estudio advierte, sin embargo, que no se trata de un pronóstico exacto, sino de un escenario construido a partir de determinados supuestos.

El precio internacional del petróleo será una de las variables decisivas.

Si el barril terminara bajando para ubicarse cerca de US$ 60, la disputa con Buenos Aires sería mucho más ajustada. Neuquén podría alcanzar el primer lugar recién en 2032, mantenerlo durante 2033 y volver a ser superada posteriormente por Buenos Aires.

El calendario también depende del avance efectivo de los proyectos. Una demora en VMOS, Southern Energy o Argentina LNG podría desplazar hacia adelante el momento en que Neuquén supere a las provincias que hoy dominan las exportaciones argentinas.

El cruce con Córdoba, en cambio, aparece como mucho más probable. Según el IERAL, para superar a esa provincia en 2027 bastaría con que la producción neuquina creciera aproximadamente 12%, menos de la mitad del ritmo observado actualmente.

Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba ante el nuevo escenario

Buenos Aires conservaría una ventaja estructural: es la economía exportadora más diversificada del país, con producción agroindustrial, automotriz, química, carnes, granos y aceites.

Si mantiene su ritmo histórico de crecimiento real, cercano al 1% anual, llegaría a aproximadamente US$ 35.000 millones de exportaciones en 2035.

Santa Fe enfrenta una dinámica diferente. Su estructura exportadora depende fuertemente del complejo aceitero del Gran Rosario, cuya capacidad de procesamiento está prácticamente utilizada en su totalidad. Manteniendo su crecimiento histórico, alcanzaría unos US$ 18.200 millones en 2035.

Córdoba, con una combinación de soja, maíz, maní, industria automotriz y maquinaria agrícola, crecería más rápidamente, cerca del 2% anual, y podría alcanzar unos US$ 13.300 millones hacia el final del período proyectado.

Ninguna, sin embargo, tendría inicialmente la velocidad de expansión prevista para Neuquén.

Una nueva geografía económica

Más allá del orden exacto que adopte el ranking, el fenómeno plantea una transformación económica más profunda.

Durante las últimas dos décadas, la región pampeana concentró en promedio alrededor del 74% de las exportaciones argentinas. El desarrollo de Vaca Muerta incorpora ahora un segundo gran complejo generador de divisas capaz de acercarse, en escala, a algunas de las principales cadenas agroindustriales.

El cambio también tendrá consecuencias sobre Río Negro. Aunque bajo la metodología del INDEC las exportaciones se asignan a la provincia donde se produce el bien y no al puerto desde el cual sale, buena parte del petróleo y del gas neuquino llegará al mundo desde la costa rionegrina.

Para Río Negro, la transformación se reflejará por otros canales, como infraestructura, actividad portuaria, empleo, servicios y recaudación.

Existe además otro interrogante de fondo: cuánto del crecimiento exportador logra extenderse al resto de la economía.

Un análisis complementario del propio IERAL encontró que Neuquén constituye hasta ahora uno de los ejemplos más claros de derrame del crecimiento exportador hacia otras actividades, con mejoras no solamente en petróleo y gas, sino también en otros sectores productivos y en la masa salarial privada provincial.

Vaca Muerta ya no es una promesa

La conclusión del estudio trasciende la discusión sobre qué provincia ocupará el primer lugar, Vaca Muerta está modificando la geografía productiva argentina.

Una provincia que hace una década se encontraba en los últimos lugares del ranking exportador podría convertirse, en apenas algunos años, en la principal generadora provincial de ventas externas del país.

El desafío será doble. Por un lado, transformar esa abundancia energética en infraestructura, empleo, inversión y desarrollo de proveedores locales. Por otro, evitar que una economía que hoy crece aceleradamente quede excesivamente expuesta a un único recurso y a las oscilaciones internacionales del precio del petróleo y del gas.

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