La transferencia de seis millones de clientes de telefonía celular y más de 200.000 usuarios de internet fija está a punto de modificar el mercado de las telecomunicaciones en la Argentina. Esta semana podría concretarse la aprobación de la operación que permitirá a Metrotel convertirse en el tercer operador nacional, utilizando la marca Tuenti, después de la compra de Telefónica por parte de Telecom y la orden de desinversión del Gobierno para aprobar la operación.
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Telefonía Móvil: Tuenti pasa a Metrotel seis millones de clientes y anucian nuevos socios
Metrotel recibirá seis millones de clientes de telefonía movil y operará como Tuenti. Sus nuevos socios son ex funcionarios con extensos vinculos políticos
El trasfondo político de la operación
Detrás de la reorganización comercial aparece un dato significativo: los nuevos accionistas de Metrotel (que se conocieron el último viernes) son empresarios con vínculos familiares, financieros y comerciales con figuras del poder político argentino y con el Grupo Clarín, precisamente uno de los principales protagonistas del negocio.
La operación confirmada la semana pasada represento la salida de dos importantes fondos internacionales y el ingreso de inversores con una extensa trayectoria en el sistema financiero, relaciones con el macrismo y conexiones familiares con integrantes del entorno del presidente Javier Milei.
Los nuevos propietarios y sus relaciones con el poder
El viernes pasado se concretó el cambio de accionistas de Metrotel (CPS Comunicaciones S.A.), hasta entonces controlada por los fondos estadounidenses Riverwood Capital y Blackstone.
El 51% del capital pasó a manos de Nippur Fiber Holdings, sociedad integrada por Luis María Blaquier y Sebastián Caputo. El 49% restante quedó en poder de Beacon, el fondo del empresario estadounidense Ralph Booth.
Blaquier tiene una extensa trayectoria en el sistema financiero. Trabajó durante trece años en Goldman Sachs, fue socio del fondo Pegasus y ocupó cargos directivos en Arcor, Transportadora de Gas del Sur y Banco Macro.
Durante el gobierno de Mauricio Macri, en 2016, estuvo al frente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. Posteriormente encabezó las operaciones latinoamericanas del fondo Lone Star, especializado en energía e infraestructura. También pertenece a la familia históricamente vinculada con el grupo agroindustrial Ledesma.
Su socio, Sebastián Caputo, trabajó en Mirgor (la sociedad de Mauricio Macri y Nicolás Caputo), Jumbo Retail, Pegasus y Hudson Advisors, además de integrar el directorio de San Antonio Internacional.
Es sobrino de Nicolás Caputo, empresario y amigo personal del expresidente Mauricio Macri, y mantiene vínculos familiares más lejanos con el ministro de Economía, Luis Caputo, y con Santiago Caputo, el asesor monotributista de Javier Milei con amplio poder en el Estado argentino.
El tercer socio y su historia con Clarín
El otro protagonista es Ralph Booth, empresario estadounidense con décadas de experiencia internacional en telecomunicaciones y una relación histórica con el Grupo Clarín.
A través de Goldman Sachs, Booth participó del capital del holding argentino. La vinculación comenzó en 1999, cuando el banco estadounidense adquirió el 18% del grupo por unos 500 millones de dólares.
Posteriormente, Booth conservó participaciones accionarias hasta que Clarín recompró esos activos en 2017. Durante aquella etapa consolidó su relación con Blaquier, quien también había representado a Goldman Sachs en el directorio del grupo.
Una compra que el Gobierno terminó condicionando
El origen de la operación se remonta a febrero de 2025, cuando Telecom anunció la compra de Telefónica de Argentina por 1.245 millones de dólares.
La adquisición implicaba reunir a Personal y Movistar bajo un mismo grupo empresario, con una participación cercana al 58% del mercado de telefonía móvil.
La concentración provocó una reacción pública del presidente Milei, quien advirtió sobre el riesgo de que una sola empresa pudiera controlar buena parte de las comunicaciones y fijar precios sin competencia suficiente.
Después de negociaciones y controversias, en junio de 2026 el Tribunal de Defensa de la Competencia autorizó la operación, pero impuso condiciones. La principal fue que Telecom debía transferir seis millones de clientes móviles a un operador independiente, cuatro millones correspondientes al Área Metropolitana de Buenos Aires y otros dos millones al interior del país.
También se estableció la cesión de frecuencias y conexiones de internet fija en 28 localidades de Buenos Aires, Mendoza, Neuquén y Río Negro, además de la Ciudad de Buenos Aires. Metrotel fue presentada como la empresa que recibiría esos activos y obtuvo la aprobación del organismo de competencia en septiembre.
Esta semana podría aprobarse la transferencia
Con la nueva composición accionaria de Metrotel ya definida, el directorio de Telecom podría autorizar entre miércoles y jueves la transferencia de los seis millones de clientes, las frecuencias y los restantes activos comprometidos, lo que dejaría a Metrotel en condiciones de comenzar a operar inmediatamente bajo la marca comercial Tuenti, que también entra en la operación, ya que hasta aquí era la denominación de la empresa de Telefónica que brindaba servicios prepagos y económicos de telefonía celular y conectividad de datos.