La industria argentina atraviesa un escenario dispar, con algunos sectores vinculados a la energía, la minería y el petróleo que muestran una mejor evolución, mientras que otras ramas manufactureras continúan registrando caídas en su actividad. Así lo describió Mauricio Badaloni, representante de Cuyo en la Unión Industrial Argentina (UIA), quien advirtió sobre el deterioro que reflejan los relevamientos realizados por la entidad.
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La UIA pide aliviar la presión sobre las pymes y advierte por la caída de la actividad industrial
Mauricio Badaloni, representante de Cuyo en la Unión Industrial Argentina, señaló que distintas ramas manufactureras continúan mostrando retrocesos y reclamó medidas para evitar que las pequeñas y medianas empresas profundicen sus problemas financieros.
"Hay una erosión dentro de la industria", sostuvo Badaloni al referirse a los datos que recopila la UIA y que también comenzaron a ser trabajados a nivel regional a través del Observatorio PyME. Según explicó, mientras algunas actividades lograron mejorar su desempeño, otras como la industria automotriz, textil y del calzado continúan con una tendencia negativa.
Frente a este escenario, la UIA planteó una serie de medidas destinadas a descomprimir la situación financiera de las pymes industriales, especialmente aquellas que acumulan deudas fiscales, laborales o crediticias.
Extender los plazos para evitar embargos
Uno de los principales reclamos apunta a los procedimientos de ejecución fiscal. Badaloni señaló que muchas pequeñas y medianas empresas atraviesan dificultades para cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones y que, en algunos casos, los procesos que derivan en embargos se activan en períodos muy cortos.
"Hoy más del 60% de una pyme tiene algún tipo de deuda", afirmó, al mencionar obligaciones vinculadas con aportes, impuestos provinciales y municipales, tributos nacionales o créditos. En este sentido, la propuesta de la UIA es llevar a 180 días el plazo previo a la ejecución de embargos, tanto en el ámbito nacional como en los mecanismos provinciales.
Según Badaloni, el objetivo es evitar que una empresa que atraviesa una situación financiera transitoria termine directamente imposibilitada de operar. "Eso puede dinamizar de acá hasta fin de año o, de alguna manera, eliminar la posibilidad de embargar y que la pyme no pueda seguir trabajando", explicó.
El dirigente industrial vinculó además la presión fiscal con el crecimiento de la informalidad. En su análisis, cuando una empresa queda financieramente asfixiada, aumentan los incentivos para reducir sus costos laborales mediante empleo no registrado.
El costo de la energía, otro problema para las industrias
Otro de los puntos señalados por Badaloni está relacionado con el costo energético de las industrias de mayor consumo. El representante de Cuyo de la UIA explicó que la importación de Gas Natural Licuado (GNL) realizada por el gobierno nacional y su direccionamiento hacia grandes consumidores durante los meses de invierno generó un incremento significativo en los costos energéticos de determinadas industrias.
"Eso ha aumentado el costo de la energía en una industria importante, cerca del 50%", afirmó. Ante esta situación, la entidad propone que esos mayores costos puedan pagarse en cuotas durante los meses siguientes, de manera de evitar que todo el impacto de las facturas de invierno recaiga sobre el flujo financiero de las empresas en el mismo período. Badaloni señaló que este tipo de mecanismos ya se está aplicando en otras provincias y consideró que permitiría reducir el impacto sobre la producción.
Crédito pyme y eliminación del sellado
El acceso al financiamiento es otro de los ejes de la agenda industrial. En este punto, Badaloni destacó el trabajo realizado en Mendoza junto al Ministerio de Producción provincial, aunque consideró que todavía quedan modificaciones por realizar.
Valoró especialmente la reciente modificación normativa que permite eliminar el impuesto de sellos en determinadas operaciones de refinanciación de deuda. Sin embargo, planteó que el objetivo de la UIA es avanzar hacia una eliminación más amplia y definitiva del sellado sobre las operaciones de crédito.
"Los sellos nos parecen que son un abuso porque no hay ninguna contraprestación sobre el sello y lo único que hacen es encarecer el crédito", cuestionó. Además, señaló que el impuesto también impacta sobre los intereses de las operaciones, lo que, según su planteo, incrementa aún más el costo financiero para las empresas.
Badaloni también reclamó una reducción de la carga de Ingresos Brutos sobre el financiamiento pyme. Según indicó, en Mendoza la presión impositiva sobre este tipo de operaciones ronda el 8%, a lo que se suma el sellado. La propuesta consiste en avanzar primero con una reducción para las operaciones de refinanciación y, posteriormente, reducir al menos a la mitad la carga de Ingresos Brutos vinculada al financiamiento de las pymes.
Un puente entre IVA y aportes patronales
La agenda de la UIA también incluye propuestas vinculadas al empleo registrado. Entre ellas aparece la posibilidad de establecer algún mecanismo de compensación entre el IVA y los aportes patronales para las empresas que incorporen trabajadores formalmente.
El objetivo, explicó Badaloni, sería reducir la diferencia de costos que actualmente existe entre contratar personal registrado y mantener trabajadores fuera del sistema formal. "Eso nos puede ayudar para que a las pymes les convenga muchísimo más tener personal en blanco y no tener una diferencia tan grande entre el personal en blanco y el personal en negro", sostuvo.
Para el dirigente industrial, una modificación de este tipo también podría contribuir a mejorar la calidad de la recaudación y reducir la informalidad laboral. "Necesitamos duplicar o cuadruplicar la cantidad de pymes".
Badaloni sostuvo que las dificultades que atraviesan las empresas no pueden analizarse únicamente a partir de los salarios o del nivel de consumo. En ese sentido, vinculó la caída del consumo con la carga tributaria que se incorpora al precio final de bienes y servicios.
"El problema de que se cae mucho el consumo no solo tiene que ver con los salarios", afirmó. Según su estimación, alrededor de la mitad del costo de productos y servicios está explicado por impuestos nacionales, provinciales y municipales. El representante de Cuyo planteó así un cambio de enfoque en materia tributaria: en lugar de incrementar la presión sobre las empresas existentes, generar condiciones que permitan ampliar la base productiva.
"Lo que necesitamos es duplicar o cuadruplicar la cantidad de pymes y tener mejor calidad impositiva, no cantidad", resumió. Desde la UIA, el objetivo de las propuestas es que las medidas puedan implementarse en el corto plazo para aliviar la situación financiera de las empresas y sostener el empleo industrial. Badaloni advirtió que los tiempos son relevantes para evitar que las dificultades de liquidez se transformen en cierres, mayor informalidad o nuevas caídas en la actividad.