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Reservas

La encrucijada de las reservas: comprar dólares ya no alcanza

El equipo económico frenó la compra de reservas y el alargue de deuda en pesos: la demanda de dinero no alcanza y el financiamiento se encarece.

Por Marcelo López Álvarez

El equipo económico de Javier Milei desaceleró dos procesos que habían marcado el año: la acumulación de reservas y la extensión de los plazos de la deuda en pesos. Ambos procesos enfrentan una dificultad común: la demanda de dinero es insuficiente para absorber los pesos que el Banco Central emite al comprar dólares y que terminan, en buena medida, destinados a títulos públicos. El menor interés por los bonos largos limita ahora esa estrategia, mientras también se encarece el financiamiento internacional.

El Tesoro había logrado trasladar alrededor del 45% de los vencimientos en moneda local a fechas posteriores a octubre de 2027. Según Eco Go, al cierre de 2025, el 98% de la deuda en pesos en manos de privados vencía en los siguientes 18 meses. Siete meses después, la proporción que debía pagarse antes del final del actual mandato había bajado al 54,2%. Entre julio y octubre de 2027 quedaron compromisos por $5,2 billones.

Ese reordenamiento alivió los vencimientos del período electoral, pero la demanda de instrumentos con vencimientos posteriores a las elecciones empezó a agotarse. Según información recogida por Bloomberg Línea, al equipo económico le preocupa que los pesos emitidos para adquirir reservas se destinen a títulos cortos: consideran que esa dinámica, sin una recuperación de la demanda de dinero, no mejora el equilibrio macroeconómico.

El costo de sumar dólares

Las compras del Central reflejan el cambio. Entre enero y julio superaron los US$13.300 millones, con un promedio mensual de US$1.905 millones. En agosto bajaron a US$770 millones y, durante la primera quincena de septiembre, quedaron por debajo de US$150 millones.

Para los analistas, la desaceleración también buscó evitar una mayor presión sobre el dólar ante una oferta de divisas debilitada por la estacionalidad del agro y las menores emisiones de deuda empresarial. En el Gobierno destacan que seguir comprando en agosto y septiembre resulta inusual respecto de años anteriores. Esperan aumentar el volumen de compras cuando se supere esa restricción estacional y el mercado vuelva a absorber bonos largos.

Sebastián Menescaldi, director asociado de Eco Go, advierte una "encrucijada". Según sus cálculos, las compras de más de US$14.200 millones durante 2026 dieron lugar a la emisión de unos $20 billones que, ante la escasa demanda de dinero, se destinaron en su mayor parte a títulos de deuda. Las reservas crecieron US$9.000 millones, mientras la deuda en pesos medida en dólares pasó de US$69.000 millones a US$95.000 millones. El 75% de esa deuda está vinculado a mecanismos de ajuste, lo que limita su licuación.

"La demanda de dinero no va a crecer mucho y el Gobierno va a tener que seguir esterilizando para darle algún destino a esos pesos", sostuvo en declaraciones a medios especializados.

Dólares, reservas, deuda y mercados ¿El Gobierno cambia de estrategia?

Financiamiento más caro

La suba de tasas de la Reserva Federal estadounidense sumó otra dificultad. Facimex señala que el aumento de la tasa libre de riesgo restringe el acceso argentino al crédito global. La consultora 1816 precisó que, con el riesgo país por encima de 500 puntos básicos y la tasa libre de riesgo cerca del 5% anual, los bonos Globales largos volvieron a rendir dos dígitos. El rendimiento del AO29, también en torno del 10% nominal anual contra dólar MEP, limita las colocaciones locales.

Aun así, 1816 considera que los pagos de deuda pública en moneda extranjera de 2027, calculados en US$21.400 millones, "no tienen riesgo alguno". El cálculo incluye Globales y Bonares en manos privadas, pagos netos al FMI y Bopreales residuales, bajo el supuesto de que estos últimos no se utilicen para pagar impuestos. La consultora contempla recurrir a financiamiento alternativo, privatizaciones y, como último recurso, reservas. Estima que las netas suman US$11.300 millones y las "usables", US$36.000 millones, una vez descontado de las reservas brutas el tramo no activado del swap chino.

El Presupuesto 2027 prevé emitir Bonares por $19,1 billones, equivalentes a unos US$11.000 millones. Facimex considera que, dado el tamaño del mercado local, esa refinanciación representa un desafío en un año electoral y no descarta fuentes alternativas.

La incertidumbre electoral

El exviceministro de Economía Gabriel Rubinstein incorpora otra variable: las expectativas sobre la continuidad política. En Radio Continental advirtió que, si Milei no es percibido como un candidato con altas probabilidades de ganar, podría acelerarse la dolarización y las divisas disponibles en el Central podrían resultar insuficientes. En ese escenario, planteó la posibilidad de mayores restricciones cambiarias o una devaluación.

Rubinstein considera probable, aunque no inevitable, una corrección cambiaria. Advirtió que una ejecución inadecuada podría derivar en un episodio hiperinflacionario. Si el ordenamiento se realiza de manera correcta, estimó un período de tres o cuatro meses con una inflación mensual de entre 4% y 6%. También señaló que postergar el ajuste podría prolongar la debilidad de la economía y las diferencias entre sectores.

La discusión excede los pagos inmediatos. Para 1816, conseguir financiamiento en dólares y seguir comprando divisas determinará la capacidad oficial de intervenir ante tensiones cambiarias en 2027. En 2028, el Tesoro y el Central deberán afrontar pagos por US$27.800 millones a acreedores privados y al FMI. Las reservas disponibles al terminar el próximo año definirán el margen de maniobra de la siguiente administración si el mercado permanece cerrado.

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