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CAME - Confederación Argentina de la Mediana Empresa

La CAME reclama políticas para las pymes ante la caída del consumo y una mayor competencia importada

Salvador Femenía, vocero de CAME, analizó la caída del consumo, el avance de las importaciones y las dificultades que viven las pequeñas y medianas empresas.

Por Sitio Andino Economía

El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, aseguró que “falta una política hacia el sector PyME” al analizar la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, marcada por la caída del consumo, el avance de las importaciones y las dificultades para competir.

Los últimos datos de la entidad muestran que las ventas minoristas PyME cayeron 0,2% interanual en agosto y acumularon una baja del 2,4% durante los primeros ocho meses del año.

“Estamos en un momento complicado por la baja del consumo y por la restricción que existe sobre la posibilidad de consumir. Eso realmente afecta a todo el comercio PyME y también a la industria, porque buena parte de lo que produce la industria PyME está destinado al mercado interno”, explicó Femenía en diálogo con la agencia de Noticias Argentinas.

El vocero de la CAME reclamó políticas para las pymes.

De cara a los próximos meses, el referente de CAME indicó que “las restricciones y las problemáticas que venimos verificando desde hace meses continúan y no se modifican. Con lo cual, el escenario pareciera que, en el cortísimo plazo, no va a cambiar”.

Salarios, tarifas y crédito: qué pasa con el consumo

Para Femenía, la situación del consumo también está vinculada con la evolución de los salarios, las tarifas y el acceso al crédito.

“En las últimas paritarias, lo que se firmó puede estar más o menos en línea con la inflación, pero la mayoría de los gremios acumula un atraso hacia atrás de entre 10 y 12%”, explicó.

Según detalló, se estableció como referencia un límite del 1% para las negociaciones salariales, sobre la base de una inflación esperada que luego terminó siendo más elevada. “Lo que pasó es que esa inflación esperada después fue bastante más alta. Lo transitamos durante todo el período preelectoral y eso produjo un atraso”, sostuvo.

A esto sumó el impacto de las tarifas. “Con el ajuste de tarifas, casi siempre por encima de la inflación, hay que destinar un mayor porcentaje de los ingresos al pago de las facturas de servicios públicos, y eso también deja menos disponible para el consumo”, afirmó.

El crédito tampoco aparece, según el diagnóstico de CAME, como un motor para recuperar las ventas. “Evidentemente, la situación de endeudamiento y las tasas altas en relación con la inflación hacen que el crédito no sea una herramienta para el consumo, ni tampoco un argumento de venta para el comerciante”, dijo.

El impacto del comercio electrónico en las pymes

En cuanto al crecimiento del comercio electrónico, Femenía reconoció que existe una transformación en la manera de comprar, aunque descartó que las ventas online estén compensando la caída de los locales físicos.

Las compras por el canal electrónico no compensan la caída generalizada de las ventas de las pymes.

Según indicó, el comercio electrónico representa aproximadamente el 25% del consumo nacional. “Con ese porcentaje, de ninguna forma se puede inferir que compensa la caída del comercio físico en general”, sostuvo.

Importaciones: “La cancha está un poquito inclinada en contra”

Otro de los puntos centrales del diagnóstico de CAME es el impacto de la apertura de las importaciones sobre los productores locales.

“La apertura de las importaciones impacta, sobre todo, a los productores de bienes que tienen similitud con lo que se importa. Vienen con una carga tributaria mucho menor a la que tenemos adentro y no podemos competir en estas circunstancias”, señaló Femenía.

“Tenemos un costo argentino que no está resuelto y sentimos que, para esos sectores, evidentemente, la cancha está un poquito inclinada en contra”, afirmó.

Entre las actividades que más sienten el impacto mencionó a la industria textil. Al mismo tiempo, reconoció que la apertura puede representar una ventaja para los consumidores en algunos casos. “Hay cierta ventaja para el consumidor, porque ve precios más baratos en algunos artículos”, explicó.

Al hacer un balance de la gestión de Javier Milei, Femenía aclaró que desde CAME compartieron desde un comienzo la necesidad de corregir la situación económica.

La industria textil es una de las más resentidas.

“Estamos de acuerdo desde un principio con que había que corregir la economía, porque había muchos factores que estaban totalmente fuera de lo normal. La verdad es que este Gobierno agarró una situación, un escenario muy complicado, y creo que corrigió un montón de cosas”, afirmó.

Sin embargo, inmediatamente después marcó la principal deuda que observa la entidad con el sector: “Evidentemente falta una política hacia el sector PyME, que realmente mueve gran parte de la economía, que es el gran motor de la economía”.

Qué espera CAME para los próximos meses

“Ya hay un clima, o una sensación, de que se está empezando una competencia en el año electoral, sobre todo por lo que se ve en los movimientos políticos”, señaló.

En ese marco, consideró que la incertidumbre también influye sobre las decisiones de los consumidores. “Creo que la gente, de alguna manera, no deja de comprar dólares, porque es una forma de cubrirse de cara a lo que puede venir. Siempre genera incertidumbre un proceso político”, explicó.

Para el dirigente, tampoco hay por ahora demasiadas señales que permitan anticipar una mejora generalizada del consumo.

“De cara hacia adelante, no vemos mucha posibilidad de que el escenario cambie”, afirmó. De todos modos, reconoció que algunas medidas podrían generar movimiento en sectores determinados, como la construcción y los automóviles.

La CAME sostiene que falta acompañamiento del Gobierno nacional para alentar a las pymes.

“Creemos que el Gobierno está tomando alguna medida. La oferta de créditos hipotecarios a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que va a fondear bancos para que tengan mayor plazo para créditos hipotecarios, puede reactivar algún sector de la construcción. También está el tema de los autos”, explicó.

Pero, según su diagnóstico, todavía falta un incentivo de alcance más amplio.

Consultado sobre qué le pediría al presidente Javier Milei antes de las elecciones de 2027 pensando específicamente en las pequeñas y medianas empresas, Femenía sostuvo: “Le pediría al presidente políticas más activas hacia la pequeña y mediana empresa. Hoy no las tenemos. La verdad es que necesitamos políticas más activas, directas”.

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