Las posibilidades que ofrecen la inteligencia artificial y la tecnología también están cambiando los hábitos de consumo. Hoy, antes de comprar, es habitual buscar precios, comparar opciones, mirar fotos, consultar redes sociales o escribir por WhatsApp. De esta manera, cuando el cliente llega al negocio, es muy probable que ya haya recorrido parte del camino de compra de manera online.
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IA y tecnología para fortalecer el vínculo con los clientes sin dejar de lado la atención presencial
La IA y tecnología obliga a los comercios a reconfigurar sus estrategias de venta. Especialistas compartieron estrategias para mejorar sin dejar lo presencial.
Este debate fue parte del panel “Cómo responder a los nuevos hábitos de consumo sin perder la cercanía y con herramientas al alcance de la mano”, que se realizó en el marco del Foro Sinergia Federal en Mendoza.
La charla tuvo como expositora a Natalia Lipetz, especialista en estrategia, diseño de marca y comunicación visual. Además participaron dos referentes de emprendimientos locales que compartieron sus experiencia: Emanuel Facello con Centauro Cocina y Flor del Desiertor, y Matías Armani con devFactory.
Un cliente que scrollea
Lipetz sostuvo que la competencia de un comercio hoy está en el mismo scroll que hacemos en el teléfono. Según explicó, una parte importante de la decisión de compra ocurre antes de que el cliente llegue físicamente al negocio. Las búsquedas, las redes, los comentarios y las reseñas forman parte de ese recorrido y pueden definir si una persona elige una marca u otra.
Por eso, la presencia digital funciona hoy como una suerte de vidriera abierta las 24 horas. Una ficha de Google desactualizada, horarios incorrectos, fotos viejas o mensajes sin responder pueden transmitir una imagen similar a la de un local que está cerrado cuando el cliente intenta entrar, sostuvo la especialista.
Google y WhatsApp, dos herramientas digitales al alcance de cualquier comercio
Para Lipetz, una de las herramientas más sencillas para comenzar es la ficha de Google del negocio. Tener correctamente cargados el nombre, la categoría, dirección, horarios, fotos y un canal de contacto permite que una persona encuentre información básica antes de decidir una compra.
Otra herramienta central es WhatsApp Business, que permite automatizar algunas tareas sin perder el contacto directo. Un mensaje de bienvenida, uno de ausencia o respuestas rápidas para las consultas más frecuentes pueden ahorrar tiempo y, al mismo tiempo, evitar que el cliente quede esperando sin saber cuándo recibirá una respuesta.
También mencionó el catálogo de WhatsApp, donde se pueden cargar fotos, nombres y características de los productos y luego continuar la venta por ese mismo canal.
Cómo y para qué usar IA en una pyme
La IA fue uno de los recursos que se mencionó durante el panel; no como un reemplazo del trabajo humano sino como un potencial de éste.
Puede utilizarse, ejemplificó la especialista, para mejorar una fotografía de producto, preparar respuestas, ordenar información o automatizar algunas tareas. La recomendación fue aprovechar estas herramientas para ganar tiempo, pero revisar y personalizar lo que generan.
De hecho, las experiencias con IA fueron en las que más se detuvieron los dos referentes de los casos locales. Desde devFactory, Matías Armani contó que utilizan inteligencia artificial para analizar reuniones con clientes y detectar las palabras y formas que utilizan para explicar sus problemas. Esa información después les permite ajustar la comunicación de la empresa, desde la página web hasta los contenidos en redes.
En Centauro Cocina y Flor del Desierto, Emanuel Facello contó que la inteligencia artificial ya forma parte de varias tareas del día a día. La usan, por ejemplo, para calcular costos y precios, ordenar procesos y tener más claro qué está haciendo cada equipo. Pero también planteó un interrogante: con tantas herramientas nuevas, hay que detenerse a pensar cuáles realmente sirven para el negocio.
Dos canales en retroalimentación
A lo largo del panel, Lipetz sostuvo que no se trata de reemplazar el canal físico por el digital, sino de hacer que ambos se potencien. Una búsqueda en Google, una consulta por WhatsApp o una publicación en redes pueden ser el primer contacto con un negocio, mientras que la atención cara a cara permite generar confianza, mostrar el producto y construir un vínculo con el cliente.
De esta forma, lo digital facilita la consulta y acerca al cliente al negocio, mientras que el local completa esa experiencia con atención personalizada. Las herramientas tecnológicas pueden ayudar a concretar la compra, pero también a mantener el vínculo y favorecer que ese cliente vuelva.