FiLa sede mendocina del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) evaluó sistemas de agricultura vertical en ambientes controlados y protegidos, y detectó que es posible obtener alimentos con calidad nutricional que se adaptan a las demandas del mercado.
- Sitio Andino >
- Economía >
El INTA Mendoza probó agricultura vertical y destacó su potencial productivo
Un estudio del INTA demostró que la agricultura vertical puede alcanzar rendimientos hasta 300% superiores a los sistemas tradicionales, con menor consumo de agua.
Se trata de una investigación que desarrolló en conjunto con organismos de ciencia y tecnología de América Latina y el Caribe, y cofinanciado por Fontagro, para estudiar cómo se comporta la agricultura vertical mediante el manejo de condiciones como temperatura, humedad relativa, la intensidad, el espectro de la iluminación LED, gestión del fertirriego, según publicó el INTA.
“Los sistemas de agricultura vertical alcanzaron rendimientos por superficie horizontal de hasta 14,5 kilogramos por metro cuadrado, superando en más de 300% a un sistema en suelo bajo invernadero con manejo eficiente, lo que evidencia una marcada intensificación del uso del espacio”, detalló el investigador del INTA Mendoza, Germán Darío Aguado.
Factores que influyen en la agricultura vertical
De acuerdo al Instituto, la intensidad lumínica aumentó el rendimiento del cultivo en un 60%. "Esa respuesta directa a la radiación disponible confirma el papel central de la iluminación artificial en estos esquemas. La luz deja de ser un complemento para convertirse en una herramienta de ajuste fino dentro del sistema productivo", indicaron.
"La agricultura vertical posibilita el cultivo intensivo en espacios reducidos, con un consumo de agua entre un 30 y 40% respecto a la tradicional, considerando ambientes protegidos con un manejo tecnificado, y hasta un 15% con respecto a ambientes a campo sin coberturas”, explicó Aguado.
La comparación realizada en los ensayos incluyó hidroponía convencional y cultivo en suelo. A su vez, al controlar las condiciones del cultivo, los investigadores pueden intervenir en las características nutricionales para responder a las demandas del mercado, por lo que la producción no se basa solo en el volumen, sino también en los atributos del alimento.
“A nivel local, la agricultura vertical presenta un alto potencial de desarrollo, respondiendo a desafíos estructurales, ambientales y de mercado”, resaltó Aguado.
Desde el INTA indicaron que el producto resultante depende del modelo de cultivo que se aplique, dado que varían según el ambiente y el objetivo propuesto. "La iluminación LED con espectros específicos, el ajuste nutricional y los sistemas de cultivo, ya sea en hidroponía, aeroponía o sustrato, forman parte de un esquema integrado que se adapta a cada caso".
En síntesis, la agricultura vertical estudiada en Mendoza dio como resultado:
- Mayor rendimiento por superficie ocupada,
- Menor consumo de agua,
- Capacidad de ajuste al ambiente.