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Trabajo

¿Comprar o arreglar? Así trabajan los zapateros en Mendoza ante un consumo inmediato y descartable

Mario Saez lleva 27 años trabajando con su taller en el centro de Mendoza. Cuenta cómo cambió el oficio, qué arreglos hacen y cuánto cuesta reparar un calzado.

Por Soledad Maturano

El trabajo se transformó profundamente en los últimos años. Una muestra de ello es el crecimiento de la oferta laboral vinculada a la tecnología y a otras ramas de la economía que resuenan con el contexto actual. Con estos cambios también se modificaron las lógicas de consumo, afectando a diferentes oficios. Uno de ellos es el de zapatero.

Hoy, bajo una lógica cada vez más cercana a lo descartable, comprar zapatos o zapatillas es -según la calidad- más económico que años atrás. Hay una amplia oferta disponible y muchos productos llegan directamente de fábrica. De hecho, en el centro de Mendoza es posible encontrar gran cantidad de calzado a precios bajos, de $20.000, $35.000 o $55.000. En este marco, ¿qué pasa con el trabajo de los zapateros?

El Taller de Calzados Saez lleva 27 años de historia en Mendoza.

Zapatería Saez, 27 años de historia en pleno centro de Mendoza

Ubicado en la esquina de Chile y General Paz, Taller de Calzados Saez es un lugar clásico e histórico de nuestra provincia. Allí nos recibió Mario Saez, con su buen sentido del humor y amabilidad, y nos contó su visión sobre el oficio del zapatero y la situación que atraviesa actualmente.

“Yo estoy acá desde hace 27 años. Trabajan dos personas conmigo desde hace mucho tiempo. Trabajamos acá porque somos gente de oficio”, cuenta.

Justamente, el oficio es algo que, desde su perspectiva, se ha perdido. Mario recordó que, en su época, no era tan común el acceso a los estudios universitarios y muchos jóvenes se volcaban a aprender un oficio.

“Me acuerdo que terminé la primaria y te decían ‘aprendé un oficio’. En mi barrio había un zapatero y aprendí zapatería”, narró en diálogo con Sitio Andino. Así, desde muy joven, Mario aprendió sobre zapatería, una actividad que también entiende como un trabajo creativo, y con el tiempo puso su propio taller en el centro de Mendoza.

Desde 1999 permanece en la misma intersección.

Qué trabajo hacen hoy los zapateros

En el taller, el trabajo cotidiano es amplio. No se trata solamente de cambiar suelas: también reparan cierres, ruedas y diferentes tipos de roturas. Cada pedido supone un desafío diferente y, en muchos casos, obliga a buscar una solución a medida.

Reparan suelas, cierras, roturas.

“Vendemos cordones y arreglamos todo lo que es mochilas, camperas y valijas. Por ejemplo, en el aeropuerto a una valija le arrancaron las ruedas; le pusimos ruedas de metal que vienen con rodillo adentro, son giratorias y van atornilladas”, contó en conversación con Sitio Andino.

Los arreglos también abarcan cambios de cierres, incluso en prendas y elementos vinculados a actividades específicas. “Cambiamos cierres de valijas y también cierres de las botas de salto hípico, que es un deporte que está muy de moda”, relató.

Además, muchos turistas -brasileros, franceses o americanos- pasan por el taller para solicitar algún arreglo de calzado.

La variedad de trabajos es amplia y, para Mario, esa capacidad de adaptación también forma parte del oficio. “Hacemos que los oficios vayan evolucionando al ritmo de lo que aparece”.

Y los ejemplos sobran. “A una zapatilla prácticamente nueva le cayó una chispa haciendo un asado y le hizo un agujero; la abrí, le puse un cuero parecido color arena y quedó como un detalle”.

Cuánto cuesta cambiar una suela

Mario también detalló cuánto cuesta actualmente arreglar un calzado, no sin antes remarcar que hoy el producto que más llega al taller son las zapatillas. “Ya no se usa zapato, todo el mundo anda en zapatillas hasta para los casamientos, eso ha cambiado un montonazo”, señaló.

El cambio de suela ronda los $40.000.

Los precios rondan, en promedio, los $40.000 para una media suela y taco, mientras que una media suela sola cuesta entre $30.000 y $35.000.

A la hora de definir el precio final, también existe cierta flexibilidad, especialmente cuando se trata de varios pares.

Si vienen con tres pares le hago precio por la misma situación, para que no se lo lleve o diga ‘voy a arreglar uno solo’. Les hago un descuento y si me dejan seña o me pagan de contado le bajo un poco más, porque el tema es tener la plata en la mano para poder manejarme, comprar material y pagarle a la gente que trabaja conmigo”, completó.

Cuál es la situación actual de los zapateros

La situación de los zapateros no es distinta a la que atraviesan otros trabajadores en el país. En ese sentido, Mario fue transparente al describir el momento que atraviesa el sector.

“Siempre nos hemos mantenido, pero ahora, debido a la situación económica que es generalizada, está caída la venta en todo. Nosotros nos mantenemos porque tenemos una trayectoria de tantos años y porque es una esquina conocida”, explicó.

Por el taller de calzados entran y salen vendedores ambulantes, un trabajador de un local gastronómico que lleva las viandas -Mario asegura que siempre les garantiza el almuerzo a quienes lo acompañan en su trabajo- y otros trabajadores con los que la comunicación es habitual.

Saez trabaja en su taller ubicado en calle Chile y General Paz.

De esta manera, el espacio también se convierte en un punto de encuentro. Se conforma una pequeña comunidad y, entre trabajadores, se acompañan y sortean un contexto económico complejo que, de una u otra manera, atraviesa a todos los trabajadores.

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