Cobro de créditos con transferencia: cómo funciona el nuevo sistema del Banco Central
El Banco Central puso en marcha el Cobro de créditos con transferencia. Sus condiciones genera dudas en bancos y billeteras sobre el alcance del sistema.
El Banco Central habilito el cobro de las cuotas de los créditos por transferencia desde la cuenta
El Banco Central habilitó desde este lunes, tras meses de diseño y negociaciones, el Cobro con Transferencia (CCT). El sistema habilita a las entidades financieras a ejecutar débitos automáticos sobre las cuentas en las que se desembolsaron originalmente los créditos. La medida responde a un diagnóstico que la autoridad monetaria reitera desde noviembre pasado, cuando advirtió que los proveedores no financieros de crédito registran casi el doble de morosidad que los bancos por la falta de mecanismos de cobro eficaces.
Cómo funciona el Cobro con Transferencia
El mecanismo, creado por el regulador en marzo y puesto en marcha desde hoy, busca resolver un problema puntual: cuando una persona toma un préstamo, el dinero suele acreditarse en una cuenta que no necesariamente pertenece a la entidad que otorgó el crédito. Hasta ahora, esa entidad dependía de la buena voluntad del deudor para cobrar la cuota. Con el CCT, podrá iniciar un débito directo sobre esa cuenta, siempre que obtenga el consentimiento expreso del cliente. La autorización se otorga por única vez y el deudor conserva la potestad de revocarla cuando lo desee.
Reglas estrictas para un mecanismo acotado
El diseño del sistema, sin embargo, incluye límites destinados a evitar abusos, pero que, a su vez, hacen que la nueva reglamentación nazca con problemas de aplicación. Según la normativa, las cuotas deben ser fijas e iguales durante toda la vigencia del contrato, un requisito que, en la práctica, choca con la estructura de buena parte de los créditos, atados a tasas variables o a esquemas de amortización cambiantes. La relación entre la cuota y el ingreso no puede superar el 30 % al momento de otorgar el crédito. La entidad debe notificar al cliente por medios electrónicos con un día hábil de anticipación y solo puede intentar el débito tres veces: una inicial, otra a las 48 horas y una tercera a las 96. El arancel mínimo se fijó en el 0,6 %, a cargo del prestamista, que también asume la responsabilidad ante eventuales fraudes.
Quedan fuera del sistema los fondos colocados en cuentas remuneradas, los fondos comunes de inversión y las operaciones de dólar MEP. Tampoco se podrán cobrar intereses por atrasos mediante esta operatoria, una restricción que generó reparos puntuales entre las entidades. El Banco Central denominó "aceptador de CCT" a la figura habilitada para ofrecer el servicio, con la intención declarada de fomentar la competencia y garantizar la interoperabilidad entre los distintos esquemas de transferencias inmediatas.
El BCRA permite desde hoy el cobro de las cuotas del los créditos mediante transferencia
Bancos y billeteras, poco convencidos
Según los medios especializados, el anuncio no despertó entusiasmo en la City. La principal objeción apunta al diseño del sistema: el débito solo puede aplicarse sobre la cuenta en la que se acreditó el préstamo. Para aprovechar la herramienta con créditos propios, una entidad tendría que resignarse a depositar el dinero en la cuenta de un competidor, algo que el sector considera poco menos que inviable. "Se espera que tenga poco alcance porque solo se pueden cobrar deudas en cuentas donde se depositan los créditos, así que los bancos y las principales billeteras no lo van a usar", resumió una fuente del sistema tradicional consultada por este medio.
Las billeteras virtuales enfrentan un obstáculo técnico: buena parte del dinero de sus usuarios no permanece como saldo líquido, sino que se deriva automáticamente a fondos comunes de inversión para generar rendimiento. El cliente ve un saldo disponible en la aplicación, pero ese monto no puede debitarse. Algunas billeteras habilitarán el desarrollo para que terceros puedan efectuar cobros en sus cuentas, pero probablemente no lo utilizarán para sus propios créditos.
El propio Banco Central reconoce el límite: la obligación alcanza a la infraestructura, no al uso. Todas las entidades deberán estar en condiciones técnicas de operar con el CCT, pero ninguna está obligada a aplicarlo a cada préstamo que otorgue. Pese a los pedidos del sector privado para postergar la implementación, la autoridad monetaria ratificó el cronograma original.
El otro frente: el descuento por recibo de sueldo
En paralelo, el Gobierno avanza en una segunda vía para mejorar la cobrabilidad: la ampliación del código de descuento sobre el recibo de sueldo, aprobada en el artículo 36 de la reforma laboral. Hasta la sanción de la norma, esa posibilidad estaba reservada a las mutuales sindicales. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sostiene que la medida permitirá bajar sustancialmente las tasas de los créditos personales. La implementación definitiva todavía depende de que el Banco Central publique las normas complementarias, una tarea que, según admite la propia entidad, conlleva "sus complejidades".