Las intensas lluvias registradas durante la noche en Tunuyán provocaron una situación que los vecinos temían desde hace tiempo: el desborde del Arroyo Claro, un cauce alimentado por aguas de manantiales y subterráneas que atraviesa la ciudad.
El Arroyo Claro desbordó tras las intensas lluvias en Tunuyán. El agua avanzó sobre calles y viviendas, mientras los vecinos esperan una intervención oficial.
Las intensas lluvias registradas durante la noche en Tunuyán provocaron una situación que los vecinos temían desde hace tiempo: el desborde del Arroyo Claro, un cauce alimentado por aguas de manantiales y subterráneas que atraviesa la ciudad.
La crecida alcanzó niveles preocupantes en distintos sectores del departamento. Sobre calle 25 de Noviembre, el arroyo se encuentra al límite de su capacidad, mientras que hacia el noreste, a la altura del Callejón del Tiro, el cauce colapsó y el agua comenzó a desbordarse hacia la vía pública y algunas viviendas cercanas.
La situación genera preocupación entre los habitantes de la zona, especialmente ante la posibilidad de que continúen las precipitaciones y aumente el caudal.
El incremento del caudal dejó en evidencia la vulnerabilidad de algunos sectores atravesados por el arroyo, particularmente aquellos donde el agua ya superó los límites habituales del cauce. De acuerdo con la información recabada, hasta el momento de la cobertura no se habían presentado equipos de intervención en el lugar para atender la emergencia y realizar tareas destinadas a contener el desborde.
Desde el Municipio de Tunuyán señalaron de manera extraoficial que el mantenimiento del cauce y la intervención ante este tipo de situaciones corresponden a organismos provinciales. Sin embargo, la falta de una respuesta inmediata genera incertidumbre entre los vecinos de los sectores afectados.
Ante la preocupante crecida del Arroyo Claro, el director de Obras de la Municipalidad de Tunuyán Valerio Romanini brindó declaraciones a Noticiero Andino y se refirió a las gestiones previstas para abordar la situación.
El funcionario informó que estaba prevista una reunión con el organismo provincial correspondiente, con el objetivo de coordinar trabajos en la zona y prevenir un colapso mayor del cauce. Mientras se aguardan definiciones sobre las tareas que podrían ejecutarse, la situación mantiene en alerta a los vecinos, especialmente en los puntos donde el agua ya alcanzó calles y sectores residenciales.
El desborde vuelve a poner en discusión la necesidad de realizar tareas de mantenimiento y prevención en el Arroyo Claro, para reducir los riesgos que representan las crecidas durante los episodios de lluvias intensas.

