Las quemas de campos y pastizales que se realizan con la intención de favorecer el rebrote pueden convertirse en un problema de grandes dimensiones cuando el fuego se descontrola. En Mendoza, estas prácticas generan pérdidas productivas, afectan propiedades vecinas y obligan al Estado a movilizar recursos para contener al fuego.
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Prender fuego al campo puede terminar en delito en la provincia de Mendoza
La Justicia advierte que una quema que provoca daños o representa peligro puede dejar de ser una contravención y convertirse en delito.
La problemática también alcanza al departamento de Malargüe, donde productores agropecuarios recurren en determinados momentos a la quema como una herramienta para mejorar las condiciones de sus campos y favorecer el crecimiento del pasto destinado al ganado. Sin embargo, la práctica no siempre produce los resultados buscados y, cuando se realiza sin planificación ni condiciones adecuadas, puede terminar provocando un daño mayor al que se pretendía evitar.
Cuando la quema de campos se transforma en un delito
La jueza Contravencional de Malargüe, María Paz Zabalegui, explicó a SITIO ANDINO que "cuando el fuego trasciende o genera daños", o posee "la potencialidad de ser peligroso", deja de ser una simple conducta contravencional y puede constituir un delito contemplado en el Código Penal.
La magistrada remarcó además que "los vecinos tienen que tener en cuenta que no se puede prender fuego", especialmente porque una quema que inicialmente parece controlada puede cambiar rápidamente por efecto del viento, la sequedad de la vegetación o las características del terreno.
El impacto no queda limitado al propietario que inicia la quema. Si las llamas avanzan sobre otros campos, pueden destruir pasturas, alambrados, instalaciones y otros bienes, además de comprometer la actividad productiva de vecinos. A esto se suma el costo que debe asumir el Estado para disponer de personal, vehículos y equipamiento destinados a combatir el incendio.
La quema puede favorecer un rebrote temporal, pero también degradar el suelo y la vegetación cuando se realiza sin manejo técnico. Por eso, requiere planificación y condiciones estrictamente controladas.
Zabalegui explicó que una conducta puede encuadrarse como contravención cuando, por ejemplo, alguien quema hojas en la vía pública y genera humo o molestias. En esos casos pueden aplicarse multas de entre 300 mil y 2,5 millones de pesos, además de arrestos de entre 8 y 50 días, si es considerado delito.
Cuando el fuego se descontrola y provoca daños, las consecuencias pueden ser mucho más graves.