El Microcine Municipal David Eisenchlas, de la Municipalidad de Mendoza, vuelve a abrir sus puertas al cine de autor con un ciclo dedicado a Agnès Varda, una de las directoras más influyentes y personales de la historia del cine europeo.
El ciclo incluye algunos de los títulos más reconocidos de la cineasta francesa y se desarrolla en el Microcine Municipal, con ingreso libre por orden de llegada.
El Microcine Municipal David Eisenchlas, de la Municipalidad de Mendoza, vuelve a abrir sus puertas al cine de autor con un ciclo dedicado a Agnès Varda, una de las directoras más influyentes y personales de la historia del cine europeo.
La propuesta, organizada por Cineclub Stocco a través de la Subsecretaría de Cultura, Eventos Especiales y Protocolo de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, invita durante septiembre a recorrer cuatro películas fundamentales de la cineasta francesa.
Las funciones se realizan todos los jueves de septiembre, a las 21.00 horas, con entrada gratuita y acceso por orden de llegada.
Agnès Varda fue una de las grandes pioneras del cine francés. Antes de dedicarse a la realización cinematográfica se formó como fotógrafa y, sin haber atravesado una educación formal en cine, dirigió en 1955 su primer largometraje, La Pointe Courte.
La película fue realizada varios años antes de que cineastas como Jean-Luc Godard y François Truffaut dieran forma a la Nouvelle Vague, movimiento que posteriormente revolucionaría el cine francés.
Por ese temprano vínculo con la corriente, Varda fue reconocida como una de sus precursoras y llegó a ser considerada la “abuela” de la Nouvelle Vague. También se convirtió en una de las figuras femeninas más relevantes de una escena cinematográfica históricamente dominada por hombres.
A lo largo de más de seis décadas de trayectoria, combinó ficción, documental, fotografía e instalación artística, desarrollando una obra atravesada por la mirada feminista, el compromiso social y una particular sensibilidad hacia quienes habitualmente permanecen fuera del centro de la escena. Mujeres, trabajadores informales, comunidades rurales y personas en situaciones de vulnerabilidad fueron algunos de los protagonistas de sus trabajos.
Ese cruce entre lo íntimo, lo social y lo político convirtió a Varda en una figura fundamental del cine contemporáneo y en una referencia para generaciones posteriores de realizadoras y realizadores.
Desde los campos hasta las calles de París, la película plantea además una reflexión sobre el consumo, el desperdicio y el valor de aquello que la sociedad desecha.
Ambos recorren pequeños pueblos de la Francia rural y descubren historias entre sus habitantes, cuyos rostros son posteriormente transformados en enormes retratos. La producción se convirtió en uno de los últimos y más celebrados trabajos de la directora.
Todas las proyecciones comienzan a las 21.00 horas y son con entrada gratuita, por orden de llegada. Las funciones tienen lugar en el Microcine Municipal David Eisenchlas, ubicado en el subsuelo del edificio de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, en 9 de Julio 500.
Con esta iniciativa, el espacio cultural municipal reafirma su apuesta por el cine de autor y de culto, ofreciendo al público mendocino la posibilidad de descubrir o reencontrarse en pantalla grande con la obra de una cineasta que transformó la manera de mirar el mundo a través del cine.

