El reciente concurso de recolección de PET organizado por Guaymallén expuso el compromiso ambiental de cientos de estudiantes del departamento. La iniciativa reunió 1.291 kilos de material plástico gracias a la participación de 22 escuelas, que trabajaron durante semanas para visibilizar el impacto del consumo cotidiano y promover hábitos de separación en origen.
La Municipalidad de Guaymallén recolectó 1.291 kilos de material PET
Guaymallén volvió a destacar en el cuidado del medio ambiente con una campaña que reunió más de una tonelada de PET. Qué dejó la experiencia.
Guaymallén y el desafío del reciclado de PET
El cierre del programa “Nuestra botella, nuestra huella 2025” se realizó en el Centro Verde municipal, donde se reconoció el esfuerzo de nivel inicial, primario y secundario. Tres escuelas reunieron los mayores volúmenes, destacándose Próceres de la Independencia (178,4 kg), Cascanueces (98,9 kg) y María Montessori (75,9 kg). Cada una recibió como premio una salida educativa a áreas naturales de Mendoza.
El concurso subrayó la urgencia de reducir botellas descartables, un residuo que tarda cientos de años en degradarse y contamina suelos, cauces y aguas subterráneas. La acumulación de plásticos genera consecuencias graves para la salud humana y la biodiversidad, además de afectar los sistemas de riego en oasis productivos como el mendocino. Por eso, el municipio busca fortalecer la separación en origen y el consumo responsable.
El problema del plástico y su huella ambiental
El PET, producido a partir de petróleo y gas natural, demanda energía y genera emisiones en cada etapa de su ciclo. El reciclaje reduce la extracción de recursos no renovables y disminuye el volumen de residuos que termina en vertederos u océanos. Ese ahorro energético es clave para mitigar impactos y avanzar hacia modelos más sostenibles.
La llamada “huella del plástico” mide cuánto material queda abandonado en el ambiente al final de su vida útil. Esa huella crece cuando no existe una gestión adecuada, provocando daños en fauna, deterioro del suelo y riesgos sanitarios. Por eso, programas educativos como el impulsado por la comuna resultan esenciales para formar hábitos desde edades tempranas.
¿Qué se hace con las botellas recolectadas?
El PET clasificado se convierte en un recurso valioso dentro de la economía circular. Su reciclaje genera oportunidades laborales para recuperadores urbanos, quienes encuentran en esta tarea una fuente digna de trabajo. Además, el material puede transformarse en indumentaria, nuevos envases, elementos plásticos o ladrillos ecológicos.
Desde la Municipalidad explican que cada kilo que no va al basural es un avance. Tomar conciencia del impacto del consumo diario permite preservar el aire, la tierra y el agua, al mismo tiempo que fortalece redes comunitarias dedicadas a la gestión de residuos. La experiencia de este concurso muestra que, con educación y participación, es posible reducir la huella del plástico en Guaymallén.
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