La empresa AYSAM. Aguas Mendocinas, junto con organismos provinciales y el Municipio de Guaymallén, avanzó en la revisión de un plan de contingencia ante posibles desbordes cloacales en distintos sectores del departamento.
Mientras avanza la licitación del aliviador Infanta Isabel, Aysam ajusta un protocolo para responder ante posibles saturaciones del sistema cloacal de Guaymallén.
La empresa AYSAM. Aguas Mendocinas, junto con organismos provinciales y el Municipio de Guaymallén, avanzó en la revisión de un plan de contingencia ante posibles desbordes cloacales en distintos sectores del departamento.
El encuentro reunió a técnicos de Aysam, el Departamento General de Irrigación, la Dirección de Regulación y Control de Agua y Saneamiento (Dircas), la Subsecretaría de Ambiente de Mendoza y el municipio, con el objetivo de ajustar los procedimientos que deberían aplicarse ante una eventual emergencia.
La reunión se desarrolló en el Centro Cívico de Puente de Hierro, donde los especialistas analizaron distintos escenarios relacionados con el funcionamiento de la colectora máxima que llega desde Luján de Cuyo y Maipú, y atraviesa sectores de Buena Nueva y Los Corralitos, en Guaymallén.
El propósito es identificar puntos críticos, anticipar posibles inconvenientes y establecer mecanismos de respuesta frente a una eventual saturación de la infraestructura cloacal.
Durante el encuentro, los especialistas evaluaron modelos técnicos que permiten conocer cómo se comportaría la red ante diferentes caudales de líquidos cloacales.
La reunión estuvo encabezada por el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente; el secretario de Gestión Hídrica de Irrigación, Diego Coronel; la subsecretaria de Ambiente, Nuria Ojeda; y el presidente de Aysam, Darío Hernández.
La coordinadora de la Unidad de Evaluaciones Ambientales de la Provincia, Soledad Barros, explicó que el análisis busca identificar situaciones que podrían comprometer el funcionamiento del sistema. En ese sentido, señaló que el trabajo permitió revisar el protocolo para "detectar anomalías o nuevos puntos críticos y poder predecir la emergencia de la emergencia".
Por su parte, Diego Coronel destacó la importancia del intercambio entre los organismos participantes para evaluar las alternativas planteadas por Aysam y perfeccionar los procedimientos operativos.
Desde la empresa prestadora del servicio también remarcaron la necesidad de analizar los posibles efectos secundarios de las medidas previstas, con el objetivo de reducir sus consecuencias.
El protocolo establece dos alternativas de emergencia para derivar los caudales cloacales excedentes cuando la colectora máxima se encuentre saturada o presente dificultades para transportar los líquidos.
Estas opciones fueron identificadas como Plan A y Plan B, y contemplan distintos puntos de derivación.
La primera alternativa consiste en el bombeo y vuelco de líquidos cloacales hacia un predio privado ubicado en el distrito Puente de Hierro.
Según la información técnica presentada, el terreno fue acondicionado para recibir un caudal máximo de 100 litros por segundo.
Esta opción constituye la primera medida prevista ante una eventual emergencia en la colectora.
La segunda alternativa contempla una derivación de emergencia hacia el Canal Pescara, a la altura de calle Buena Nueva.
Este procedimiento se aplicaría únicamente cuando se agote la capacidad de respuesta del Plan A.
El caudal previsto para esta alternativa oscila entre 50 y 300 litros por segundo.
De acuerdo con el protocolo, la combinación de ambos mecanismos permitiría derivar un máximo de 400 litros por segundo ante una situación crítica.
Se trata de medidas excepcionales previstas para una emergencia, no de vuelcos habituales del sistema.
Además de establecer alternativas de derivación, el plan contempla acciones preventivas para anticipar posibles inconvenientes. Entre ellas se encuentra el monitoreo diario de las condiciones meteorológicas, especialmente ante pronósticos de precipitaciones intensas.
También se prevé el seguimiento de las advertencias emitidas por el Sistema de Alerta Temprana (SAT). El objetivo es contar con información que permita anticipar situaciones de riesgo y coordinar una respuesta entre los organismos involucrados.
El protocolo funcionará como una herramienta transitoria mientras Aysam avanza con el proyecto del aliviador Infanta Isabel, una obra que, según la información proporcionada, se encuentra en proceso de licitación.
La iniciativa contempla la construcción de un nuevo colector de poco más de tres kilómetros de extensión, cuyo trazado atravesará más de 30 propiedades privadas. La infraestructura estará ubicada aproximadamente 500 metros al sur de calle 2 de Mayo, por donde actualmente pasa la colectora máxima.
Con esta intervención se busca descomprimir el sistema cloacal existente y facilitar las tareas de rehabilitación de la infraestructura. Mientras se avanza con el proyecto, los organismos provinciales y municipales continuarán ajustando las medidas de contingencia destinadas a responder ante eventuales problemas en la red.

