La temporada de arrancada y cosecha de ajo en el Valle de Uco comenzó en un escenario complejo para los productores mendocinos. A pesar de las intensas lluvias registradas durante las últimas semanas y de la incertidumbre por el precio del producto, miles de trabajadores desarrollan sus tareas en las fincas de la región.
Cosecha de ajo en Mendoza: las lluvias complican la arrancada en el Valle de Uco
La cosecha de ajo enfrenta un panorama complejo en el Valle de Uco. El exceso de humedad y la incertidumbre por los precios preocupan a los productores.
La actividad se concentra en los departamentos de San Carlos, Tunuyán y Tupungato, donde las condiciones climáticas complicaron el desarrollo habitual de una de las etapas más importantes del calendario agrícola.
Según un informe de Noticiero Andino de Valle de Uco, las precipitaciones de fines de octubre y principios de noviembre generaron dificultades en los terrenos productivos, aunque las cuadrillas continúan trabajando para avanzar con la campaña.
Las lluvias complican la cosecha de ajo en el Valle de Uco
Uno de los principales obstáculos que enfrentan los productores es el exceso de humedad acumulada en los suelos, producto de las lluvias y tormentas registradas durante las últimas semanas. En distintas fincas, las precipitaciones provocaron anegamientos que dificultan el ingreso de maquinarias agrícolas y complican las tareas de arrancada.
Esta situación genera preocupación entre los productores, ya que la permanencia del ajo en terrenos excesivamente húmedos puede afectar su calidad y aumentar los riesgos de pérdidas.
La situación resulta especialmente delicada porque la campaña atraviesa un período fundamental para las variedades más tempranas, entre ellas el ajo morado, también conocido como ajo chino. Habitualmente, estas variedades comienzan a arrancarse hacia fines de octubre, con trabajos que se extienden durante la primera quincena de noviembre.
Sin embargo, las condiciones meteorológicas obligan a los productores a adaptar sus cronogramas y aprovechar las jornadas favorables para continuar con las tareas.
Cómo se realiza la arrancada de ajo y por qué preocupa la humedad
La arrancada constituye una etapa fundamental dentro del proceso productivo del ajo. Una vez extraídas las plantas de la tierra, se disponen sobre el terreno formando cordones que permiten avanzar con el proceso de secado natural, aprovechando la exposición al sol y las condiciones ambientales.
Este procedimiento requiere condiciones climáticas adecuadas, ya que las precipitaciones persistentes pueden dificultar el secado y comprometer la conservación del producto. Por eso, el exceso de agua representa uno de los principales desafíos para la actual campaña, tanto durante la extracción como en las etapas posteriores de acondicionamiento.
Miles de trabajadores en el Valle de Uco y una campaña marcada por la incertidumbre
Más allá de las dificultades climáticas, la actividad continúa movilizando a miles de personas que participan en las tareas agrícolas del Valle de Uco. A las complicaciones provocadas por las lluvias se suma la incertidumbre por el precio del ajo, un factor que genera preocupación entre quienes dependen económicamente de esta producción.
En este contexto, los productores enfrentan el desafío de avanzar con la cosecha, preservar la calidad del producto y afrontar una campaña marcada por condiciones meteorológicas adversas.
Mientras tanto, la arrancada continúa en las fincas de San Carlos, Tunuyán y Tupungato, donde trabajadores y productores esperan una mejora del tiempo que permita desarrollar las tareas con mayor normalidad.
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