Pablo Cebollero, oriundo de Villa Allende, provincia de Córdoba, lleva más de cinco meses recorriendo las rutas con un objetivo tan ambicioso como particular: llegar hasta Alaska a bordo de un camión Chevrolet modelo 1946.
El viajero cordobés sueña con llegar a Detroit y luego continuar hasta Alaska a bordo de un camión con gran parte de su mecánica original.
Pablo Cebollero, oriundo de Villa Allende, provincia de Córdoba, lleva más de cinco meses recorriendo las rutas con un objetivo tan ambicioso como particular: llegar hasta Alaska a bordo de un camión Chevrolet modelo 1946.
La travesía, bautizada “Andando los Sueños”, lo encuentra por estos días en San Rafael, luego de haber pasado por General Alvear. Su paso por el departamento tiene además un significado especial, ya que el antiguo camión que utiliza perteneció durante años a una familia sanrafaelina.
Pablo compró el Chevrolet hace aproximadamente dos años y medio y desde entonces comenzó a restaurarlo y acondicionarlo para convertirlo en su hogar sobre ruedas.
El vehículo, al que bautizó cariñosamente “El Viejo”, conserva gran parte de su mecánica original, incluido su motor de seis cilindros. Una de las principales modificaciones estuvo vinculada con la estructura trasera, donde se instaló el camper que utiliza durante el viaje.
Con paciencia y dedicación, el cordobés logró poner nuevamente en marcha el histórico camión y transformarlo en el compañero de una aventura que lo llevará a recorrer miles de kilómetros por el continente.
Uno de los objetivos particulares del recorrido es unir simbólicamente dos puntos vinculados con la historia de Chevrolet. “Ya estuve en la Chevrolet de Rosario y ahora quiero llegar a la de Detroit”, contó Pablo, quien pretende alcanzar la histórica ciudad de Michigan, estrechamente ligada a la industria automotriz estadounidense.
La travesía continuará luego rumbo al norte hasta alcanzar Alaska, destino final de este proyecto que nació como un sueño durante su adolescencia.
El paso por San Rafael representa una escala especial, ya que parte de la historia de “El Viejo” comenzó precisamente en este departamento. Antes de llegar a manos de Pablo, el Chevrolet pertenecía a una familia local que lo conservaba en una finca. Años después, el vehículo regresó a San Rafael convertido en una casa rodante y en protagonista de una travesía continental.
Durante el recorrido, Pablo comparte imágenes, historias y experiencias a través de su cuenta de Instagram @andandolossuenos, donde documenta cada etapa de la aventura.
También habilitó el alias andandolossuenos para quienes deseen colaborar con los gastos de combustible y ayudarlo a continuar su camino hacia Alaska.

